 |
SAW III (2006)
 
Dirección: Darren Lynn Bousman.
Intérpretes: Tobin Bell, Shawnee Smith, Angus Macfadyen, Bahar Soomekh.
Fugado de la justicia, Jigsaw (Tobin Bell) vuelve al mundo criminal al lado de su aprendiz Amanda (Shawnee Smith).
Perseguidos por la policía, Jigsaw tiene en el punto de mira a una nueva víctima, la doctora Lynn Denlon (Bahar Soomekh), con la que pretende sobrevivir a la muerte en un juego siniestro. |
Tercera entrega de “Saw” dirigida por el anterior responsable de la primera secuela, Darren Lynn Bousman, quien redunda en sus manifestaciones de terror psicológico y, en especial, gore, con protagonismo de singular sádico asesino en serie, juegos físicos y mentales en torno a la muerte y la vida, y una trama conducida con un tono enfermizo, amenazador, cuando no grotesco. |  |
Básicamente, y tras el éxito de su primera película de bajo presupuesto, exprime comercialmente el salvajismo reprimido del espectador medio en la contemplación del sufrimiento ajeno, con sombría y barroca estética, impactantes imágenes de videoclip teñidas de sangre, y trazos de otras películas y literatura previa, sea “Seven”, “Cube”, “El silencio de los corderos", el Marqués de Sade, George Orwell, o toda la pléyade de “slasher” que pueblan la pantalla desde finales de los años 70.
 | La ilógica y el desequilibrio en sus elementos más elementales preside casi todo esta bacanal mondonguera, que no posee la creatividad ni los momentos de suspense más intensos que contenía la tercera entrega, sometiendo todo el más o menos inteligente entramado (atmósfera, historia…) de la primera entrega a facilonas actitudes sanguinolentas, crueldad gratuita, pulso lánguido y giros caprichosos. |
No obstante, puede gustar a los seguidores de la serie, que, en base a la falta de entidad propia del film, incluso puedan que compacten con flashbacks y referencias varias, este mortal puzzle dividido en tres piezas de crescendo hemoglobínico.
Enlaces
Tobin Bell

Segundas partes nunca fueron buenas. Quién no conoce este dicho. Saw 2 se
puede decir que aguantó con dignidad (todos sabíamos lo que nos esperaba,
pero aún así nos llevamos alguna que otra sorpresa.) y anuló este famoso
dicho. Pero todo lo malo que no había en la primera y segunda película lo
hay en la tercera.
El film no es malo, tampoco nos engañemos, pero está muy
mal encarado. Es obseso, reincidente, excesivamente sangriento y viscoso, y
quizás lo peor de todo, largo y previsible. En esta tercera entrega, el
principio y gran parte de la película en sí (no sé si ésta es la
finalidad.), parece ser un documental de la Nacional Geographic de cómo
putear a la gente sin aportar otra cosa al espectador que no sea sangre,
sangre, sangre...
Si miramos fríamente el papel de Jigsaw (en España llamado Puzzle), éste es
una especie de Jesús, pero llevado al extremo: no enseña con parábolas y
metáforas, si no con experiencias salvajes como la vida misma.
Ninguna de
su víctimas son santitos precisamente; todas tienen algo de que
avergonzarse.
Lo único que hace es coger a gente que ha llevado hasta ese
momento una vida plagada de superficialidades, mentiras, errores, etc... y
marca un punto de inflexión en ellos: si superan la prueba que les pone,
seguro que no cometerán los mismos errores del pasado. Es decir, en mi
opinión, el tío no es un asesino patético y superficial como lo pueden ser
los de Scream o Viernes 13, Jigsaw es un hombre enfermo que quiere enseñar
el valor de la vida a gente que no la aprecia, y por lo tanto, detesta a los
asesinos (lo dice en la tercera película) de ahí que al final de la tercera
película, su discípula acabe como acabe, al no ser lo que él esperaba que
fuese.
Realmente es un tipo maquiavélico y enfermizo, pero al mismo tiempo
un tipo interesante y que da mucho juego, más que cualquiera de los asesinos
que rondan en las películas de hoy en día. Por desgracia , sólo el director
de la primera entrega pareció darse cuenta de éste último apunte, siendo las
dos últimas secuelas una clase Express de anatomía.
En el apartado positivo de la película, destacaría al actor Tobin Bell
(Jigsaw) que con su rostro respetuoso e intrigante, borda a la perfección su
papel. También destacaría a los guionistas o el personal que se inventa las
máquinas torturadoras de la película. Quiero pensar que han ido a un
manicomio a entrevistar a asesinos en serie y sonsacarles métodos de tortura
porque para inventarse semejante cosa hay que estar realmente colgado.
Recomendable a los que trocean el bistec con motosierra.
Albertini
Enlaces
Tobin Bell