Buscar:
Menú
Inicio El Criticón
Inicio Aloha Criticón
Estrenos de cine
Novedades en DVD
Críticas de películas de todos los tiempos
Estrellas del cine actual
Protagonistas del cine clásico
La Taquilla de cine
Trivial de Cine, Música y Literatura
Libros de Cine Clásico
Películas recomendadas
Preguntas y respuestas de cine, música o literatura
Preguntas Cine- Orden Alfabético
AlohaVídeos- La Actualidad en Imágenes
Archivo de Noticias
Autores de las críticas, biografías, respuestas...
Aviso Legal
Publicítese en AlohaCriticón
Contacto

Libros Aloha Discos
Libros Críticas Cine Clásico
Fallo XVIII Certamen de Relato Corto
Últimos leídos
-> Eragon (2006) de Stefen Fangmeier
-> Fausto (1926) de F. W. Murnau
-> La Condesa Alexandra (1937) de Jacques Feyder
-> El Truco Final - The Prestige (2006) de Christopher Nolan
-> Harry Potter es la película más taquillera de la semana
-> Viernes 13 (1980) de Sean S. Cunningham
-> Sara Paxton. Biografia, filmografia y fotos.
Más AlohaCriticón
> Libros - ViajeLiterario
> Música - AlohaPopRock
> Trivial Aloha de Cine, Música y Literatura
> RSS

Eragon (2006) de Stefen Fangmeier
Compartir:  Compartir en Facebook   Compartir en Twitter   Compartir en Google Buzz   Añadir a Yahoo   Enviar a Meneamé   Enviar a Digg   Enviar a MySpace   Enviar a un amigo
Puntuación lectores
6.5/10Vota tú esta película

ERAGON (2006)

Dirección: Stefen Fangmeier.
Intérpretes: Edward Speleers, Jeremy Irons, Sienna Guillorey, John Malkovich.

Película basada en una novela de Christopher Paolini.

Eragon (Edward Speelers) es un humilde muchacho de Alagaesia que abandona su granja para adentrarse en un mundo de magia al conocer su pertenencia al ejército de élite de los Jinetes del Dragón y su misión de luchar contra el malvado señor del lugar.

Christopher Paolini, un joven empapado de libros de fantasía y aventura, consiguió convertirse en un best-seller de la literatura juvenil fantástica con “Eragon”, inicio de una proyectada trilogía que tanto tomaba del célebre juego de rol “Dragones y Mazmorras” como de los libros de Tolkien, una pizca de Michael Ende, algo del “Harry Potter” de J. K. Rowling y, de forma acusada, de la saga cinematográfica “Star Wars” de George Lucas.

Las aventuras escapistas de fantasía heroica hecho por y para adolescentes de este “Eragon” no ofrecen nada nuevo, resulta predecible y anodina en cuanto a personajes, situaciones y objetivos.

Para buscar la armonía entre propósitos personales y aventura épica-mítica, con tramas que giran en torno a valores universales, destinos mesiánicos, atmósferas apocalípticas, hazañas homéricas con héroes nobles y divisiones maniqueas con singulares personajes villanescos, la historia resulta muy escasa para un idóneo perfil y progreso de sus personajes.

Estos personajes tendrían necesariamente que cautivar en su personalidad y objetivos si se quiere encontrar reflejo emocional en el asistente a la sala, e ir más allá de una exposición simplista y precipitada de hechos y caracteres, sin originalidad ni lugar para el detalle.

Los diálogos se someten en su ligero resultado a la capacidad y experiencia vital que puede deparar un texto escrito por un muchacho imberbe, y las actuaciones no resultan demasiado creíbles, en especial de los nombres más conocidos del reparto, como Jeremy Irons imitando a Alec Guinness en los espectáculos galácticos de Lucas (el desconocido Edward Speleers, más allá del Eragon/Aragorn, no deja de ser un remedo de Luke Skywalker)

Los CGI, en especial el dragón creado por la Industrial Light & Magic, ayudan a adornar una historia lánguida con escenarios esplendorosos en un diseño de producción de cierta imaginación, supervisado por un debutante en la dirección, pero experto en hermosear con sus logrados efectos especiales diferentes superproducciones previas.

Enlaces

Jeremy Irons
Sienna Guillory
John Malkovich
Rachel Weisz



La épica mal fusionada con el comercialismo, son producciones como estas las que nos recuerdan que las ideas frescas se están perdiendo, tanto los escritores como los guionistas pierden la inspiración y la innovación en el camino de la pluma al papel o los dedos al teclado; el instante en que se debe señalar que este filme es el producto de una sociedad donde se esta explotado todo lo ya explotado y sobreexplotando lo supuestamente funcional.

“Eragon” presupone una nueva propuesta adornada, maquillada y comercializada para un público adolescente, púber, infantil, el cual ha demostrado ser una potencial fuente de ingresos monetarios, como todo en la vida, cuando algo fructífero es hallado la tentación de exprimirlo hasta dejarlo sin aliento es irresistible; es esta la situación en la que se encuentra la cinta de dragones, caballeros, magia y épica en la época medieval, la sobreexplotación de la fantasía, un abuso a la imaginación, pues se dice que quien piense que nada puede empeorar es aquel que carece de imaginación, una problemática frecuente en el cine, la constante carencia de originalidad.

Esta cinta ha sido fuertemente criticada a partir de sus bases, un best-seller prometedor para algunos, sencillo para otros, onírico para muchos y pasable para el resto, es cuando decimos que con el simple hecho de que se hable acerca del producto es publicidad. El problema principal de la cinta es encontrarse bajo la sombra de muchas producciones de la misma índole, una fuerte cantidad de relatos que han salido a relucir en los últimos años, ya sea basándose en la literatura o quizá en la masa gris de algún guionista aparentemente inspirado, las historias que se cuentan son similares pero con sus respectivos toques personales de quien las escriba, lo triste en este caso es la esencia del plagio que se hace presente, pues “Eragon” no se eleva por encima de otras producciones que sin mucho interés les toma prestado o hurtado sus componentes representativos, sin llegar al mismo nivel se ve opacada por el prejuicio ya adjudicado y el juicio que obtiene ante su carente espectáculo, sus personajes que evocan al déjà vu, su poca ambición, prueba de que la fantasía y la imaginación se quedan cortas si no existe este componente, a pesar de su duración escasamente menor a las dos horas la película se siente un poco larga, lo que señala la falta de dinamismo, el director esta fallando.

Las virtudes de la cinta se encuentran en su preciosismo escénico con respecto a su fotografía, los paisajes y las localidades de la filmación, los efectos especiales mero ornato de la tecnología, la banda sonora de Patrick Doyle acentuada según las emociones emanadas en cada escena, su trama que sin llegar a aburrir se halla un poco entretenida, de las actuaciones la única destacable es la de Jeremy Irons, secundada quizá muy lejanamente por el joven actor Edward Speleers, ya que ni John Malkovich convence en su papel, superado indudablemente por Robert Carlyle.

Lo que evidentemente falta en esta producción es la originalidad, hiede a plagio, esperemos que tanto el escritor de la novela, Christopher Paolini, mejore en sus posteriores libros, así como el director Stefen Fangmeier lo haga con su visión.

Lucio Rogelio Avila Moreno

Enlaces

Jeremy Irons
Sienna Guillory
John Malkovich
Rachel Weisz

© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.

 

Estrenos


Críticas


Estrellas

Aloha PopRock El Criticón Viaje Literario
Biografías y discografías
Novedades discográficas
Discos Recomendados
Preguntas Rock
Críticas de discos
RadioPsico60s
Libros-Guías Rock
Trivial Aloha
Estrenos de cine
Novedades en DVD
La Taquilla
Películas recomendadas
Críticas de películas
Estrellas del cine actual
Intérpretes cine clásico
Libros Cine Clásico
Novedades literarias
Libros más vendidos
Literatura en el cine
Libros recomendados
Biografías de escritores
Comentarios de libros
Certamen Relato Corto
Citas de escritores
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
Aviso Legal |  ¿Quiénes somos? |  Publicidad |  Contactar |  RSS  ]