 |
DIARIO DE UN ESCÁNDALO (2006)
  
Dirección: Richard Eyre.
Intérpretes: Judi Dench, Cate Blanchett, Bill Nighy, Andrew Simpson.
Película basada en una novela de Zoe Heller.
Barbara (Judi Dench) es una autoritaria profesora que conoce a Sheba Hart (Cate Blanchett), la nueva profesora de arte de su escuela.
Entre ellas surge una estrecha amistad que se pone en peligro cuando Barbara, temerosa de una vida en soledad, descubre que Sheba, casada y con hijos, comienza una relación sexual con uno de sus alumnos. |
La maravillosa actriz Judi Dench, en un fenomenal duelo interpretativo con Cate Blanchett, es el sustento principal de este meritorio drama psicológico de atracción, seducción, secreto, celos, chantaje y manipulación.
Basada en una novela de Zoe Heller, esta película presenta ascendencias de Lillian Hellman y de la adaptación cinematográfica que realizó William Wyler de su obra “The Children’s Hours”, llamada en España “La Calumnia”, y también de “El asesinato de la hermana George”, film de Robert Aldrich con guión de Lukas Heller, el padre de la propia autora de la historia aquí narrada.
Richard Eyre, quien ya había contado con Judi en “Iris”, nos adentra en los pensamientos y actos íntimos de la protagonista femenina, una maestra lesbiana anhelante de afecto sentimental, crítica con su contexto de involución educacional, inteligente en sus reflexiones, y amargada ante un presente en soledad y un pasado de quebrado romanticismo. A pesar de su amargura, mantiene la esperanza de encontrar el verdadero amor, sea hallado en su centro laboral o en un banco con hermosas vistas. |  |
El tacto de Eyre es tan sensible como intenso, acrecentada tal intensidad por la palpitante partitura de Philip Glass.
Tanto muestra con delicadeza el vínculo amistoso-amoroso con tenue roce de pieles, como desarrolla de forma urgente escenas intrigantes e histérico-chantajistas, con exhibiciones públicas de enfrentamientos personales llenos de visceralidad y amenaza.
 | Lo que resulta difícil, a pesar de la situación evasiva del ambiente familiar que podría buscar su personaje en una relación tabú (todas las relaciones mantenidas en el film son o tabú o desiguales de algún modo), es creer en la atracción sentida por Cate Blanchett hacia un chaval quinceañero sin demasiado atractivo físico ni psicológico, aunque se recalca como justificación su madurez y, en momento puntual, su habilidad artística. Todo ello no resulta del todo satisfactorio ya que está manifestado con aspectos muy superfluos. |
Igualmente sucede con la familia de Cate y con los propios caracteres principales, siempre a excepción del incorporado por Dench. No existe una profundización más allá de las aserciones de Judi en la escritura de su diario compartida en off con el espectador.
Sin embargo, tal participación en sus introspecciones sobre la gente que le rodea, y sus crecientes ansias de acercamiento a una Cate Blanchett víctima de su propio candor sentimental (y calor corporal), nos acercan con penetración al personaje interpretado magistralmente por la gran actriz británica, provocando que esa intrusión y penetración emocional sublime una sencilla y recomendable historia de mujer madura insatisfecha en busca legítima de felicidad y compañía.
Enlaces
Cate Blanchett

Un escalofrío recorre tu cuerpo, sientes lo que sienten, vives la historia
porque formas parte de ella. La finalidad última, buscar la empatía con el
espectador. Diario de un escándalo es la última película de Richard Eyre,
director de títulos como Belleza prohibida e Iris, película en la que
también interviene Judi Dench.
La pureza de las interpretaciones de Judi Dench y Cate Blanchet provoca una
sacudida interior. La escabrosa historia está conducida por la magnifica
actuación de las dos actrices, son ellas las que cargan con todo el peso de
la película, y sin ellas, seguramente, no tendría sentido. Interpretar un
personaje como el de Barbara (Judi Dench) ofrece una gran oportunidad para
demostrar la valía de cualquier artista, es una mujer solitaria que busca
desesperadamente alguien con quien compartir sus pensamientos, es
camaleónica, calculadora y repulsiva. Anhela conseguir su sueño sin
importarle las consecuencias de sus actos, y es esto paradójico ya que
analiza todos y cada uno de sus movimientos al milímetro.
Resulta abrumadora la aparente facilidad con la que Dench consigue
convertirse en la amargada profesora, la sutil manipuladora o la amante
silenciosa. Consigue transmitir los más profundos sentimientos de Barbara a
través de sus ojos. Esta explotación de la mirada recuerda las
interpretaciones de Edward Norton en El ilusionista o la más reciente, El
velo pintado.
Son estos cambios de expresión los que permiten que la narración avance sin
necesidad de añadir escenas. La película presenta un ritmo ágil que va
creciendo hasta el clímax, momento en el que Sheba (Cate Blanchet) por fin
sale a la calle. Su sufrimiento llega hasta nosotros y nos desgarra,
comprendemos su locura pues también somos testigos de los retorcidos
pensamientos de su carcelera.
A esta transparencia en la interpretación se une la música de Philip Glass.
Con ella, las palabras y expresiones de las protagonistas adquieren la
fuerza necesaria para cautivar al espectador y hacer que se estremezca, y
cómo no estremecerse ante tal odisea.
Dos de las grandes se baten en duelo,
no importa tanto el desenlace como ser consciente de la batalla, y tener la
posibilidad de presenciarla.
¿La hiena volverá a atacar? Si lo hiciera, demostraría que, a pesar de las
consecuencias, nunca se dará por vencida, sus sentimientos siempre serán más
potentes que su raciocinio. Porque al fin, si sufres estás viva. Porque al
fin, la esperanza es lo último que se pierde.
Calabaza
La sutil banda sonora dirigida por Philip Glass se escucha aplaciblemente, tan aplacible como melancólica, mientras tanto Judi Dench se encuentra viendo hacia el horizonte; así da comienzo esta cinta donde el sentimiento de la soledad será el protagonista personificado como Barbara Covett, una profesora de secundaria cuyo ángulo de vida no es muy esperanzador, sin embargo siempre fuerte ante la tempestad y ágil en su pensar, todo se lo cuenta a su diario, el fiel y silenciosos confidente.
Richard Eyre es el encargado de dirigir esta obra, experimentado director en el séptimo arte, encargado de filmes tales como “Belleza prohibida” e “Iris”, participando en esta segunda también como guionista. Esta personalidad del cine sabe acoger íntimamente a sus protagonistas y darles el trato que se merecen, en esta ocasión se centra en el análisis a la introspectiva del ser humano y el hecho de que somos seres gregarios, sin embargo, se explaya a diversos límites para experimentar y darnos a entender el significado de ciertas asociaciones más cercanas o lejanas a la amistad.
El guionista Patrick Marber (“Closer”) hace un buen trabajo, dejándonos un sabor de boca poco usual en estos días, su exquisito toque se hace presente, las relaciones humanas son lo suyo, sin embargo el guión en ocasiones se encuentra con altibajos y cita en más de una ocasión a al sensiblería, sin embargo logra impregnar a sus personajes con la intriga femenina más fidedigna, aunque a momentos dotándolas con toques irreales que quizá no convenzan del todo al espectador.
La historia tiene rasgos predecibles, no es del todo innovadora, sin embargo cuenta con un reparto apremiante, entre Judi Dench y Cate Blanchett existe un estilo de química único, la primera nos deleita con la voz en off, ofrece las escenas más íntimas, llenas de lirismo, mientras que la segunda se encarga de apasionarnos y de contraponer nuestro juicio, ambas actrices se amalgaman estratégicamente para lograr que el guión funcione más allá de las palabras. El montaje se encuentra acertado y más de una escena sobresale gloriosamente para aposentarse ante la vista y el oído del espectador, pues la banda sonora dirigida por Philip Glass se encuentra estupenda, sin ella el filme se encontraría incompleto, diezmado, su participación ha sido más que vital.
“Diario de un escándalo” representa un retrato humano de la visión a la introspectiva, cimentada en aquellos sentimientos, tanto íntimos como egoístas, que son sustentados y justificados en la parte bondadosa del ser humano, una recomendable producción para la inspección frente al espejo, la sociedad y el pensamiento.
Lucio Rogelio Avila Moreno
Enlaces
Cate Blanchett
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|