|
 |
EL QUIMÉRICO INQUILINO (1976)
Dirección: Roman Polanski.
Intérpretes: Roman Polanski, Isabelle Adjani, Melvyn Douglas, Jo Van Fleet.

    
Trelkovsky (Roman Polanski), un hombre manso, tranquilo, con extremada modestia y tendencia al optimismo, alquila un apartamento en Paris, en donde es informado desde un primer momento que la persona que residía en ese lugar anteriormente, una mujer, se había suicidado saltando al vacío por la ventana. Con el correr de los días, Trelkovsky comienza a sospechar sobre un complot del propietario y los vecinos para que él también siga los pasos que lo llevarán a mejor vida por voluntad propia. |
En su tercer film de la llamada "Trilogía de apartamentos", Polanski (que interpreta el rol principal) construye un híbrido entre “Repulsión” y “La semilla del diablo”.
Su estreno no tuvo mucha repercusión y se sumó a las tantas películas que, a pesar del fracaso en su debut, hoy en día no escapan a la condición de obra de culto y esencial para todo espectador que sabe contemplar buen cine. |  |
“El quimérico Inquilino” es una película que nos sumerge de inmediato en la transformación psíquica del personaje, y en donde el humor parece asentarse como si fuera una estela observable claramente sobre la superficie de un océano de situaciones bastante negras.
Por momentos Polanski nos invita a establecer códigos absurdos pero con una lógica cuasi-metafísica de extremada consistencia.
“El quimérico inquilino” es un film para ver más de una vez, puesto que de esta manera se accede a un tipo de lectura más abierta, oculto en toda obra maestra, con proezas que saltan a la luz y que no pudieron ser contempladas con la primera mirada.
Los detalles se camuflan en la psicología del personaje y ya no sabemos si lo que observamos es una deformación de la realidad o son precisos puntos de conocimiento para comprender el concepto y los tópicos que la película irá abordando.
Hay algo que esta muy claro: el ambiente claustrofóbico; la excentricidad e inpulcritud de varios personajes. Aquellas reflexiones de Trelkovsky acerca de la prioridad o no de un brazo a continuar llamándose “yo” en el caso de que fuera cortado, llegan al extremo cuando vemos el personaje todo separado de si mismo.
 | Pareciera además jugar con la asociación de palabras que tan poco común resulta verlas unidas, como placer-suicidio; paranoia-travestismo, etc.
En fin, un muestrario ironizado hasta el paroxismo de la desgracia que puede ocasionar la convivencia en un apartamento. Una sátira disfrazada de obra esculpida que tiende al culto y deja una huella de aversión compleja hacia la rutina prosaica de un simple ciudadano con pasaporte extranjero. |
Sus deseos, en un estado de instinto fabuloso, son desplazados a lo largo del film como si fueran a perecer en el instante preciso en que ya no sabemos si el último grito es suyo o a tomado la prioridad de llevarse hasta su propia alma, ataviada (junto a su cuerpo) de vendas y suicidios que vivirán en la redundancia siempre de una misma historia. Alejandro Surroca
Enlaces
Melvyn Douglas
Shelley Winters
Las GUÍAS DE POP Y ROCK Años 50-60-70-80-90. Elvis, Beatles, Stones, Led Zeppelin, U2, REM... [+] Infórmate.
Juega aL TRIVIAL ALOHA. Miles de preguntas de cine, música y literatura. ¡Juega aquí!
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|