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21 BLACK JACK (2008)
 
Dirección: Robert Luketic.
Intérpretes: Jim Sturgess, Kevin Spacey, Kate Bosworth, Liza Lapira.
Seis brillantes estudiantes del MIT, entre ellos un aspirante a entrar en Harvard llamado Ben Campbell (Jim Sturgess) son adiestrados por el profesor de matemáticas Micky Rosa (Kevin Spacey) para convertirse en expertos jugadores de cartas, y así poder ganar importantes cantidades de dinero en los casinos de Las Vegas. |
Drama de ambiente lúdico que, presuntamente basado en un hecho real, centra su acción en el progreso psicológico de un muchacho de brillante capacidad matemática envuelto en líos de dinero y cartas.
En principio este personaje se encuentra totalmente al margen de operaciones turbias, su contexto, estereotipado torpemente (él y los amigos empollones no se comen un rosco y sólo se dedican a las cuentas), se muestra totalmente alejado de intenciones ilícitas.
Lo suyo es el estudio y preparar un concurso de talentos. |  |
Aquí aparece la tentadora persona de un ambicioso profesor (en cierto aspecto se aborda el lado oscuro del ciudadano aparentemente normal), que arrastra al personaje de Jim Sturgess a ambientes pícaro-turbios que tanto pueden conducir, si sale bien, al saludo amistoso y el hotel lujoso, como, si sale mal, al puñetazo en la napia y a la cárcel mugrosa.
El escenario es conocido pero atractivo, Las Vegas, Nevada, ciudad del juego mundial. Dinero, suntuosidad, luces, colorines... Le sobra tanto esteticismo de cámara lenta, desenfoques y montajes recargados que no dicen nada, pero tiene un aspecto sofisticado que gustará a algunos.
 | La motivación del personaje central es noble (pagarse sus estudios en Harvard) y el grupo se compone de gente diversa para contentar a todo tipo de mayorías y minorías.
Una pena que todos, al margen del protagonista, sean planitos, planitos. Escasitos, escasitos. Vacíos, vacíos. |
El profesor, interpretado por Kevin Spacey, es pedante a más no poder... “tienes una capacidad brillante, me recuerdas a mí cuando era joven... yo fui el mejor jugador pero quise retirarme en la cima...”. No tiene abuela el fulano.
Además de pedante, Spacey se revela antipático y autoritario. Configura un sistema aritmético para ganar pasta en los casinos y venga... todos a montar en el avión y tú guardate en los calzoncillos el dinero.
El desarrollo de la trama es mediocre y pivota sobre el progreso de Jim Sturgess en la vorágine del juego y el disfrute puntual del dinero.
Sus amigos pasan a segundo plano, al igual que el objetivo de ir a Harvard. Ahora pasta gansa y buena vidorra.
Lleno de clichés en torno al juego y las consecuencias de centrar la existencia en el mismo, se exponen cuatro jugadas mal contadas con planos cortos sobre la mesa en combinación con rostros ensimismados y cómplices, discusiones a causa de la avidez pecuniaria, un previsible acercamiento romántico, y varios giros finales que pretenden ser sorprendentes.
Y es que lo son, porque nada de lo que sucede aquí, al margen de su escasa entidad, resulta mínimamente creíble.
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