Ganadora de ocho premios Oscar y generalmente alabada como una de las cimas del musical moderno, "Cabaret" de Bob Fosse, que recupera la historia creada por Christopher Isherwood bajo el título "Berlin Stories", continuada por la obra "I am a camera" y el musical de Broadway de John Kander y Fred Ebb, es un película muy sobrevalorada que destaca exclusivamente por sus números musicales de cáusticos comentarios sociopolíticos con Joel Grey como maestro de ceremonias, pues la trama y subtramas amorosas con el telón de fondo del ascenso nazi deja mucho que desear, aburre en varios pasajes, algunos personajes no están bien desarrollados (el de Helmut Griem o Marisa Berenson) y en general nunca encuentra un camino definido, a pesar de que Fosse envuelve la historia en una narrativa disoluta, en paridad con el ambiente disipado y decadente y la atmósfera sexual que intenta retratar, oprimida por el progreso reaccionario de las ideas fascistas.
El retrato no termina de convencer pero las estupendas interpretaciones de sus protagonistas (gran actuación de Michael York y Liza Minnelli), el poderoso chorro de voz de Liza y clásicos números musicales como "Money, Money", "Mein Heir", "Tiller Girls", "Maybe this time" o la propia "Cabaret" bien hacen merecer su visionado.
     Cabaret (1972, Bob Fosse) es una película ya clásica para el cine
musical. Con este film, Bob Fosse revoluciona el cine musical, esa
forma de bailar nunca se habia visto en los clasicos de Minnelli
(Vincent), Donen o Kelly. Sin embargo, esta película se encuentra
claramente dividida en dos partes que se entrecruzan, dos partes
mezcladas, una musical, la que transcurre en el musical Kit Kat Club,
y la parte dramática, con una Liza Minnelli grandiosa (consiguió el
oscar a la mejor actriz del año) y un Michael York excelente. Pero a
esta parte dramática-amorosa que se divide en varias partes, le falta
mucho por perfeccionar ya que llega a aburrir en varias escenas. Tan
solo alcanza un alto grado de intensidad con la llegada del barón
Maximilian von Heune (Helmut Griem), produciéndose entre los tres
personajes (los de Liza, York y Griem) un triángulo amoroso desde
todos los ángulos. Eso queda reflejado en una de las mejores escenas
de la película, en la que los tres personajes bailan en corro
acercandose la cámara y ellos cada vez mas produciéndose un genial
juego de miradas. A parte de eso, poco más de interés se puede
encontrar en la parte dramática de la película en la que la historia
amorosa secundaria (la de Marisa Berenson y Fritz Wepper) queda
olvidada en gran parte de la película y hasta casi el final no vuelve
a ser retomada. Por último, decir que el nazismo de telón de fondo,
está, aunque muy de pasada muy bien dibujado, tanto en los números
cómicos de Joel Grey como en el resto del metraje, especialmente en la
que a mi parecer es la mejor escena de la película, que transcurre en
una cervecería alemana al aire libre, cuando un joven alemán empieza a
cantar con una voz dulce y perfecta una canción aparentemente hermosa,
pero q ueno es sino un reclamo al poderío de su nación (el joven es
nazi) llegando en un momento a cantar con una gran fuerza y
sentimiento por su patria y uniéndose a él la mayor parte de los
ciudadanos que se encuentran en ese lugar. Nunca se vio antes en el
cine, el nazismo como un sentimiento generalizado en Alemania, en el
que la gente creía, el sentimiento de esa nación por ser grande. Esa
canción, "Tomorrow belongs to me" ha sido tomada por varios grupos
neonazis.
Pero el verdadero valor de la película esta en la sección musical, la
que ocurre en el Cabaret, con un Joel Grey insuperable como maestro de
ceremonias (consiguió el oscar al mejor actor secundario por encima de
Al Pacino por El Padrino). Los números musicales son sin duda alguna
magistrales, con la poderosa y derrochadora voz de Liza Minnelli en
canciones como "Mein Herr", "Maybe this time" o la propia "Cabaret";
otros más cómicos como "Money, money", que ya ha pasado a la
historia , "Two ladies" (fiel reflejo de las relaciones múltiples como
la que realmente viven los protagonistas)o la parodia "Tiller Girls".
Pero uno de los números más conseguidos es "If yo could see her", una
perfecta ridiculización al nazismo y a su supuesta superioridad. En
este número Joel Grey, el perverso y oscuro maestro de ceremonias,
simula estar saliendo con una mona, que metafóricamente es una chica
judía, por lo que la gente les mira mal. Ese número incluye tanto
comedia, como reflexión y además es una magnífica canción.
Me parece excesiva la cantidad de premios cosechados por la película y
más siendo ese el año de "El padrino" de Coppola y "La huella" de
Mankievicz. En mi opinión el Oscar a la mejor película fue adecuado
(El padrino) pero Bob Fosse no debia de haber ganado como mejor
director, ya que a pesar de conseguir momentos sublimes, especialmente
en la parte musical, se nota que le fataba experiencia en la sección
dramática, con poca profundización en algunos personajes, como el de
Marisa Berenson, y falta de romanticismo. Creo que Mankievicz lo
hubiera merecido más. En cuanto al resto de los oscars cosechados por
Cabaret, los tecnicos, los gano con total merecimiento (excelente
fotografía de Geoffrey Unsworth). Y siempre quedará la duda del mejor
actor secundario, Al Pacino (siempre genial) o Joel Grey, que lo
consiguió por una interpretación perfecta. Yo si se lo habría dado a
Grey, insuperable.
Parametrico
   A Bob Fosse siempre se le ha atribuido el mérito de ser uno de los grandes creadores de musicales ( cualidad que no hay que negarle ); y de esta película se ha dicho que es su trabajo más brillante. Sin embargo, de brillante tiene más bien poco, empezando por su estética y ambientación ( demasiado lúgubre y apagada en todo momento) y terminado por su guión, al que le falta mucha sustancia.
Así pues, las carencias argumentales de "Cabaret" podrían subsanarse con unos números musicales de altura. Pero la película falla también en este sentido. Porque no ofrece variedad en los números ( pues todos menos el primero están siempre protagonizados por las dos mismas personas, dando una constante sensación de repetición ) y estos no logran contrastar con la estética del film, siendo pues, demasiado apagados y muy poco brillantes.
El resultado final es, por tanto, una película que no desarrolla bien ni su historia ( el momento histórico apenas si es tratado ), ni sus partes musicales, y que tiene actuaciones tan poco favorecidas como la de Michael York.
Es explicable que ganara 8 Oscar dado lo sobrevaloradísima que está, pero no hay que olvidar que la Academia no siempre ha sido justa en sus galardones...
Sólo dos elementos salvan algo de la película: la actuación de Liza Minelli ( sin duda lo mejor, y el único Oscar que realmente merecía el film ) y la belleza de algunas de las canciones ( no su puesta en escena ) como "Maybe this time" o "Cabaret". Pero por lo demás naufraga en todos sus aspectos, y es una lástima, pues de la mente de Bob Fosse han surgido otros musicales que en el futuro serían tratados con mucha más calidad; y el ejemplo más reciente es la excelente "Chicago". Wishi
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