Una interesante perspectiva, desde la mirada de un niño, sobre el destino de una vida inmersa en una espiral de muerte, la repercusión familiar de esa azarosa existencia, especialmente a nivel paterno-filial, el vínculo de esa muerte y comportamiento criminal con Dios, no en vano la aparición de un sinfín de iconografía, ceremonias y referencias religiosas y la confrontación entre el heroismo del cómic (Llanero Solitario), la realidad y el juicio moral.
El film, basado en la novela gráfica de Max Allan Collins, tiene una narrrativa de aplomo clásico y ligera entonación lírica, que engrandece la trivialidad del recorrido. Las escenas violentas están contadas de forma veraz y contundente, los elementos naturales sirven a Sam Mendes para expandir las emociones de sus caracteres y su contemplación en general es pausada pero rítmica.
Lo que impide que esta meritoria película se eleve por encima de sus valores positivos es la falta de originalidad en su desarrollo, que no deja de plasmar los cánones más usuales del género de gángsters, con los característicos temas de venganza y persecución y una conclusión bastante predecible, aunque soberbiamente ejecutada.
La relación entre Tom Hanks y Jude Law, que interpreta a un personaje de diáfano jugo psicopático, podría estar dotada de una mayor intensidad (al margen del final y el buen intercambio de frases en la cafetería), y los vínculos y motivaciones, tanto afectivas, profesionales y económicas, entre el clan de Newman y el citado Hanks tendrían que ser menos esquemáticas, para vigorizar el posterior desarrollo de la trama.
Enlaces
Sam Mendes
Tom Hanks
Jude Law Paul Newman
Daniel Craig
Stanley Tucci
Jennifer Jason Leigh

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A partir de un argumento sencillo como es el de las relaciones paterno filiales observadas desde dos ópticas distintas, una que hace referencia a la profunda y sincera admiración de un niño por su padre , y la otra desde el lado opuesto, el instintivo e incondicional amor de un padre hacia un ,no del todo merecedor, primogénito, crea Mendes un universo lleno de sentimientos enfrentados donde el amor instintivo ,la admiración , la nobleza, el deber, la envidia ,la avaricia, la venganza y la amistad ,van juntos de la mano por el borde del precipicio hasta que se rompe el fino lazo que los une, lo que desata toda la trama de la película de una manera sencilla y bonita con un desenlace tan inevitable como razonable , resuelto con la suficiente madurez y sobriedad como para no recurrir a las fáciles lágrimas. |
Sam Mendes , al igual que en su opera prima , la oscarizada American Beauty , hace un trabajo genial ,tanto en la dirección técnica como en la artística ,sacando siempre el máximo partido de los actores y dotando a la película de una expresividad sobrecogedora , con escenas que quedarán guardadas para siempre en nuestra memoria cinematográfica , como la del joven Michael hablando en soledad , observando como rompen las olas en la playa , hasta la secuencia final de este llegando a la que va a ser su nueva casa, pasando por la poética secuencia de la muerte de Michael O´Sullivan ( Tom Hanks) o la oscura escena de la ejecución de John Rooney ( Paul Newman) .
Como magistralmente conseguía el genial Billy Wilder , las secuencias fluyen una detrás de otra con total naturalidad , como llevadas por su propia inercia, dándole al filme Por si el perfecto trabajo de dirección fuera poco, todo el elenco de actores realiza una labor más que sobresaliente ; Tom Hanks en un papel a su medida, Jude Law con una brillantísima caracterización, Jennifer Jason Leight correcta en su corta labor y, Paul Newman , siempre Paul Newman; cada uno con sus respectivos personajes y su correspondiente peso en el resultado final, llevan a cabo una intachable labor interpretativa que puede encumbrar a esta película a la categoría de obra maestra.
En definitiva, todo el conjunto de características detallan a una maravillosa obra que me hace presagiar que este año la gala de los oscars va camino a la perdición.
Pedro Vázquez
Un argumento sin ningún tipo de originalidad ni pretensión pero con una
puesta en escena y una fotografía absolutamente maravillosas. Sam Mendes
consigue transmitir la crudeza de las situaciones en las que se ven
sumergidos los protagonistas con una atmósfera digna de las mejores
películas de gangsters y una belleza de imágenes fuera de lo común en que la
ralentización de cámara en determinados momentos, el silencio absoluto en
otros o el simple enfoque subjetivo en algunas escenas, hacen de esta
película una de las mejores en su campo, visualmente hablando.
Y que es el cine sino arte, señores? Ya sea con un contenido renovador o no,
la forma en que transcurren las imágenes y la contraposición de
sentimientos (Sullivan-Sullivan Jr., Sullivan-Rooney, Rooney-Rooney Jr.) en
las que nos sumergen la película me parecen absolutamente soberbios, así
mismo como las interpretaciones de sus personajes principales,entre los que
destacaría el papel hecho a medida de Jude Law como asesino un tanto
peculiar, reflejando esa rara mezcla de frialdad-calidez que nos persigue en
todo el visionado y llegando a su punto más álgido en algunas escenas
inolvidables para mi propia historia del cine encumbradas éstas por el
momento en el que Sullivan aparece de entre la lluvia enfrentandose a su
propio infierno: matar al que fuera su amigo y mentor. Absolutamente
magistral. Albert Dilmé
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