|
Una apañada comedia de ciencia-ficción que recuperaba en tono paródico/humorístico las premisas ya vistas con anterioridad en "Viaje Alucinante" (1966), la película de Richard Fleischer que protagonizaron Stephen Boyd y Raquel Welch.
Este título, dirigido por Joe Dante y producido por Steven Spielberg, adolece de un desarrollo poco imaginativo y desaprovecha en gran parte la esencia de su material, al olvidarse de centrar más la acción en el viaje interior por el cuerpo humano y caer en un despliegue de situaciones de slapstick poco destacadas y escenas de acción de baja adrenalina.
Intenta de manera fallida la recuperación del espíritu delirante de la screwball comedy pero con un miramiento infantiloide, estableciendo un juego metafórico de superación de traumas personales que culmina en un final abierto, previsto para una futura secuela que no se llevaría a cabo por los grises resultados comerciales obtenidos.
Aún con estos defectos, la película está narrada con buen ritmo, no carece de momentos divertidos, especialmente con la interacción de Martin Short y Dennis Quaid (quien se enamoraría de Meg Ryan en este título), y cuenta con unos efectos especiales bastante conseguidos, obra de la Industrial Light and Magic.
Enlaces
Dennis Quaid
Meg Ryan
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|