Obra maestra del cine español, magnífica en la exposición sin ambages de la cruda realidad española desde una postura tierna y agridulce, con repiques picarescos y neorrealistas. “Mi tío Jacinto”, galardonada en el Festival de Berlín, es también la mejor película en la que ha aparecido el niño prodigio Pablito Calvo y una de las mejores de ese notorio director que es Ladislao Vajda.
Las desventuras que sufren el niño y su tío para conseguir el dinero del alquiler del traje de luces sirven a Vajda para reflejar la miseria de la España de la época, una penuria que provocaba el afloramiento de estafadores y timadores, quienes agudizando el ingenio intentaban con sacarse unas pesetillas para procurar subsistir en un contexto marcado por la picaresca, la necesidad y la carencia.
La película, desarrollada con reminiscencias neorrealistas (la búsqueda del medio de trabajo por parte de la pareja puede traer a la memoria "Ladrón de bicicletas") y expuesta con una gradación lírica empapada en melancolía está narrada con una capacidad emotiva admirable, fluyendo sin pausa en la encadenación de unas entrañables situaciones pícaras y recreando de manera estupenda los personajes y ambientes del Madrid de los años cincuenta.
Antonio Vico y Pablito Calvo están soberbios y los personajes secundarios, entre los que se encuentra un joven Gila, son orquestados acertadísimamente por la sabia batuta del realizador magiar.
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Ladislao Vajda
Pepe Isbert
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