|
Por medio de un flashback, Darabont va narrando con magnífico tacto el encuentro entre Paul Edgecomb (Tom Hanks) y su equipo y un corpulento hombre de raza negra condenado a muerte (Michael Clarke Duncan) que parece poseer ciertos poderes sobrenaturales.
Centrando la relación como base del desarrollo de la película, el film se nos presenta espléndido en su primera hora, con una notable descripción de personajes y de ambientes y hasta con un cierto ingenio en el sentido del humor, pero lamentablmente la película pierde fuerza con el paso de los minutos, debido a un confuso y pretencioso revoltijo temático: el valioso manifiesto en contra de la pena de muerte y del racismo se entremezcla con disquisiciones morales sobre la bondad y la maldad, la necesidad perentoria de creencias para encontrar un significado a la vida o el sentido fugaz de la propia existencia, el paso del tiempo (nuestra propia milla verde), todo ello contado de una manera correcta pero carente del vigor fundamental necesario para contagiar ese potencial emotivo que tiene que poseer todo ese contenido y dotar así a la película de una adjetivación superlativa.
Sin menoscabar su tramo final el conjunto de un aprovechable film, "La milla verde" se beneficia además de unas magníficas interpretaciones, a la cabeza de ellas un fenomenal Tom Hanks.
Enlaces
Tom Hanks
Sam Rockwell
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|