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Fiel captación del espíritu de la homónima historia del gran novelista británico Charles Dickens por parte de un inspirado David Lean en el aspecto de realización y ambientación, una narración impecable de tintes espectrales, con profundización en los detalles que enfatizan la miseria, la desdicha y la crueldad de la época.
La magistral fotografía de sombrías claves expresionistas, obra de Guy Green, usual colaborador de Lean (había ganado un Oscar por "Cadenas rotas", otra adaptación de Dickens) y futuro director de títulos como "Hombre marcado" o "El amargo silencio", es uno de los puntos más importantes de este brillante tránsito literario.
Alec Guinness, totalmente irreconocible, incorpora a un Fagin en su segunda película como actor (la primer había sido "Cadenas rotas"), de acentuadas facciones judías, las cuales se convertirían en el modelo de posteriores adaptaciones, en especial para el musical "Oliver", película de Carol Reed en la que el encargado de encarnar al jefe de la banda de ladronzuelos fue Ron Moody.
Anteriormente otros actores que habían representado a Fagin habían sido Lon Chaney e Irving Pichel.
Soberbia recreación de la victoriana sociedad inglesaa del siglo XIX y espectaculara trabajo de cámara (y de sonido) de Lean y Green, quienes desarrollan una fascinante estética (con cámaras subjetivas, travelings asombrosos, planos de elaborada construcción) para un trabajo que decae en algunos momentos con escenas de obvia reflexión y traslación emocional.
El niño John Howard Davies que posteriormente intervendría en pocos títulos cinematográficos más, se pasó con los años a tareas de dirección televisiva, encontrándose en su currículum algunos episodios de la popular serie cómica "Mr. Bean".
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Alec Guinness Diana Dors
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