|
Un film muy popular en su día dirigido por Luigi Comencini que goza de cierto prestigio dentro y fuera de su país. En realidad, la película es un flojo vehículo cómico para el atractivo de Gina Lollobrigida que sublima su pobre poderío humorístico con la presencia simpática de ese enorme director y actor que es Vittorio De Sica. El ambiente rural y la rutinaria tarea de los carabinieri en un pueblo apartado están más o menos conseguidas aunque las correrías amorosas de sus protagonistas resultan demasiado iterativas y poco incisivas. Aún así, la narración de Comencini es lo suficientemente ligera y el tono del fim gratamente amable para que el título no aburra.
Cuando Vittorio de Sica aparece en escena la película gana enteros, cuando desaparece, estás deseando que regrese... Al film le falla el guión, muy monótono y sin un giro que impulse con brío el conjunto de la trama. La representación costumbrista tampoco es que resulte demasiado sobresaliente.

Vittorio De Sica alcanzo el punto más alto de su carrera como actor,
interpretando el papel del inolvidable comandante Carotenuto, que se
debate entre la belleza exultante de "La Bersagliera" (Lollobrigida) y la
comadrona Annabella (estupenda Marisa Merlini en su mejor papel).
Aún siendo una comedia deliciosa deja un sabor amargo a posguerra y a
miseria, y si no ver el arranque cuando De Sica le pregunta a un hombre con
un bocadillo en la mano "¿Qué come?", y él responde "Pan con fantasía",
refiriendose a que el pan no lleva nada dentro.
Lo mismo ocurre en la secuencia del enfrentamiento entre Gina-"La
Bersagliera" y su madre. La primera llora desconsolada cuando su madre le
obliga a casarse con el carabinero Riso, más adelante la madre reconoce su
error y le dice "perdona hija es culpa de esta miseria".
Tuvo varias secuelas "Pan Amor y celos", "Pan, Amor y..." "Pan Amor y
Andalucia". Ninguna llegó a la altura de la primera. No hay que
perdersela, es una película de las destacables de la mejor época del cine
italiano. Entrañable y sobrecogedora a la vez. Ethan
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|