• Por Javier Platas

queens-of-the-stone-age-album-debutCrítica

Después de sentar las bases del denominado stoner rock con Kyuss, Josh Homme reapareció al frente de un nuevo proyecto denominado Queens Of The Stone Age, en el que ahondaba desde una nueva identidad en el mismo sonido de hard rock con fuerte carga psicodélica aunque con un estilo más rico y diverso y un nivel melódico superior, reuniendo influencias tanto de nombres clásicos (Cream, Black Sabbath o Jimi Hendrix) como de sonidos grunge y artistas más contemporáneos tipo Soundgarden o Pearl Jam.

Debutaron en 1998 con este notable disco de homónimo título convertido ya en un clásico en su género, un trabajo grabado prácticamente en solitario por Homme, quien a excepción de los pasajes de batería que corren a cargo de Alfredo Hernández (antiguo componente también de Kyuss), se encarga de tocar el resto de instrumentos. Incluso utiliza el seudónimo Carlo Von Sexron para acreditar su labor en el bajo, teclados y piano.

El disco crece más y más con cada escucha y en él abundan las guitarras ácidas con riffs contundentes e imaginativos creando ambientes lisérgicos, hipnóticos por momentos, engrandecidos siempre por un buen sentido melódico.

Es un álbum para ser disfrutado de principio a fin, en el que apenas hay altibajos y en el que encontramos momentos álgidos como “Regular John”, “Walkin’ On The Sidewalks”, “How To Handle a Rope” o la stoogiana “If Only”.

Recomendable trabajo, como toda la discografía de esta gran banda californiana.

Ir a la biografía AlohaCriticón de Queens Of The Stone Age



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