• Por Antonio Méndez

red-hot-chili-peppers-the-getaway-discosDanger Mouse, con la colaboración en mezclas de Nigel Godrich, se ocupó de la grabación de “The Getaway”, el undécimo disco de Red Hot Chili Peppers, un trabajo mucho más escuchable que su álbum anterior producido por Rick Rubin y titulado “I’m With You”.

El sonido funk de los californianos es melódico, elegante, estiloso, sofisticado, intenso… con estructura pop clásica, bien interpretado, mucho medio tiempo, estribillos pegadizos con alguna influencia disco… El corte homónimo, “The Getaway”… déjame llevarte al futuro, no tardes, apura, porque eres mi salvación… el bajo de Flea serpenta con clase, staccato, reverb, voz femenina de Anna Waronker (That Dog, mujer de Steve McDonald) en coro… Tan agradable como formulista.

Ven a la luz del día, te quiero ver sonreír en la claridad, los dos sabemos que todo tiene que cambiar… “Dark Necessities” tiene una atmosférica intro, casi cinematográfica, a lo U2 con producción de Brian Eno, antes de la entrada de un rítmico funk estilo pop sofisticado ochentero con el slap bass, sonido de piano tocado por Flea, un buen solo guitarrero de Josh Klinghoffer. Otra grata rutina Red Hot Chili Peppers.

En “We Turn Red” reciclan varios de sus modos funk con textos absurdos tras una intro con prominente percusión de Chad Smith… que si funk rock a lo Led Zeppelin… parece en alguna ocasión que Anthony Kiedis va a cantar el “give it away, give it away now…”… pero no… nos volvemos rojos, nos volvemos verdes, es la cosa más loca que he visto… que si funk rap… ¿quieres ir a pescar a Nueva Orleans?… que si puente pop soleado californiano… todas las noches cuando voy a cama observo mientras otros rezan. Amén.

La balada “The Longest Wave” es propicia para una fraternidad dulzona de fans en concierto…. lánzame como un boomerang, haz lo que quieras de mí… con tramos soft rock al estilo del Elton John de los años 70. La melodía, que recuerda a cortes de su LP “Californication”, es estupenda.

red-hot-chili-peppers-foto-criticaEl propio Elton John colabora en “The Getaway” ayudando en la composición y tocando el piano en “Sick Love”… sueño californiano, prozac, Oz… es un soul funk elegante, tiene clase a lo Marvin Gaye… a lo Lenny Kravitz en sus primeros discos.

Antes de “Sick Love” suena “Goodbye Angels”, amor perdido, diferencia de edad… luz apagada, esclavo de nadie… La estructura es una de las más interesantes del álbum, con un caos sónico en el outro e intensificación rítmica con sintetizadores tocados por Brian Burton.

“Go Robot”, remedo Daft Punk disco-dance-funk. Flea disfruta y hace disfrutar con su inquieto bajo. Incluso hay tramos rítmicos a lo Moroder y esencias de la primera new wave de los 80. Buen tema para la pista de baile con cita para Alice Cooper.

Uno de los mejores cortes de “The Getaway” es “Feasting In The Flowers”, medio tiempo de interesantes arreglos donde cabe el funk-R&B Motown a lo Stevie Wonder de los años 70, el soft rock de Elton John y tramos de piano tipo “Lady Madonna” a lo Beatles…. iba andando por la calle pero no escuché a un amigo llamarme. Muéstrame la siguiente dimensión.

Hablando de la Motown, la ciudad del motor, “Detroit”, es homenajeada en la pieza homónima… Citas a Funkadelic y a los Stooges en un hard funk rock que nos lleva a Led Zeppelin, a Jane’s Addiction… Pegadizo estribillo, intenso corte.

Las guitarras más distorsionadas, sucias, rápidas, garajeras, suenan en el riff de “This Ticonderoga”… somos soldados en esta batalla de la vida… con variante brusca de ritmo entre el hard rock y el soul funk orquestal. No termina de convencer tal quiebro estilístico.

Kiedis se pone nostálgico… escuchábamos a los Beatles, nos colocábamos, que bonito escuchar la radio por la autopista… es la juventud… las pequeñas cosas de la vida… “Encore” es un pop pegadizo con atmosféricos arreglos de guitarra en clave blues y un piano casi en plan templado de “ritmo de la noche”. Agárrame de la mano. Nostálgicos y cariñosos los Red Hot Chili Peppers.

Todavía me gusta reír cuando hago una broma… el cazador cazado… “The Hunter” es una balada con trazos blues, parece David Gilmour en la guitarra, y citas al viejo y el mar de Ernest Hemingway. Otro acierto melódico y atmosférico de los angelinos con una emocional interpretación de Anthony Kiedis.

El álbum termina con “Dreams Of Samurai”, épica… estoy desnudo en tu cocina… demasiado joven para ser mi mujer (un asunto de edad dispar que se repite en algunos temas de este disco)… operística voz femenina y un plausible Kiedis mostrando variedad en el registro vocal en un pasable híbrido prog-rock/post-grunge. No me preguntes absolutamente nada cuando estoy en plena locura.



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