• Por AlohaCriticón

Sin duda alguna, con su disco debut, The Stone Roses se convirtió en una de las bandas más influyentes aparecidas en los años 80, no hay más que escuchar a Oasis, Radiohead, The Verve y sus compañeros del denominado brit-pop para hacerse una idea de su inmensa huella para tan poco bagaje discográfico.

Su Lp nos retrotraía al folk-rock/jangle pop de los Byrds, a la psicodelia del 67 expandida con un sensacional sentido del ritmo y de la atmósfera, piezas de excelentes melodías, tenues voces sumidas en ácido y armonías letárgicas.

Tras intentarlo como English Rose, el cantante Ian Brown y el guitarrista John Squire formaron a mediados de los años 80 los Stone Roses, en principio completados por el bajista Pete Garner, el guitarra rítmico Andy Couzens y el batería Alan John “Reni” Wren.

Un tiempo después de su formación Garner y Couzens dejaron el grupo, incorporándose a la banda el bajista Gary “Mani” Mounfield.

En septiembre de 1985 y tras rodarse en directo por diversos locales mancunianos apareció su primer single, “So Young”, una canción publicada en el sello Thin Line.

En 1987 editaron “Sally Cinnamon”, su segundo sencillo editado en Revolver.

Un año después sacaron al mercado “Elephant Stone”, single aparecido en el sello Silvertone Records. Esta canción maduró su primer sonido de querencia sixtie y retazos góticos hacia posturas más psicodélicas, ritmos vivaces y guitarras que cruzaban a Johnny Marr con Roger McGuinn.

Pronto se convirtieron en una sensación local con conciertos abarrotados, suscitando un primer interés por la prensa musical inglesa, corroborado con sus siguientes 45 rpm, “Made of stone”, “She bangs the drums” y “Fool’s Gold”, su primer sencillo de gran éxito comercial.

Su histórico debut producido por John Leckie, “The Stone Roses” (1989), es una obra casi perfecta que crece en cada escucha hasta su completa sedimentación sónica en el ánimo del oyente con pedigrí.

Alcanzó el puesto 14 en las listas británicas, pasando en su momento en los Estados Unidos de soslayo en las tiendas de discos.

No solamente el pop psicodélico de los 60, su máxima referencia, sino los tempos de baile, el “Revolver” de los Beatles, el folk melódico de Simon & Garfunkel (de quienes toman prestado su adaptación del tradicional “Scarborough Fair” en “Elizabeth My Dear”) y la perenne herencia de McGuinn y los Byrds, sirven a Brown, al imaginativo Squire y compañía para elaborar un disco magnífico, la verdadera obra maestra del que posteriormente sería llamado bobamente brit-pop.

Algunos de los soberbios temas del álbum (los esenciales “Elephant Stone” y “Fool’s Gold” vienen incluidos en la versión americana), infectados de una atractiva y luminosa emulsión entre pop lisérgico 60’s, folk-rock byrdsiano (o searchiano), triunfantes melodías y armonías, junto a palpitantes ritmos que inducen al baile, fueron “Elephant Stone” (número 8 en el Reino Unido cuando fue reeditado), “She bang the drums” (número 36), “Made of stone” (número 20), “I wanna be adored”, “I am the resurrection”, o la memorable recreación funkie-psicodelica de “Fool’s Gold” (número 8), en donde brilla el trabajo del bajista Mani y el batería Reni, dos excepcionales operarios del ritmo, claves en el sonido del grupo.

Este trabajo originó una hornada de bandas surgidas en la ciudad de Manchester muy similares en sonido y englobadas bajo la etiqueta de Madchester, como los Happy Mondays o los Inspiral Carpets.

En 1990 crearon con éxito el Festival Spike Island y apareció el single “One Love” (número 4).

Su feliz trayectoria se vio abortada por un conflicto con su casa discográfica, provocado cuando los Stone Roses querían firmar un contrato millonario con un sello mayor antes de grabar su segundo y esperado Lp.

Silvertone llevaría a juicio a la banda, lo que retrasó la salida de “Second Coming” (1994), un trabajo publicado en Geffen Records.

Este infravalorado disco fue presentado con el single “Love Spreads” y fortalecía su resonancia hacia posturas más rock con influencias de Led Zeppelin, tanto en su vertiente acústica (“Tears”) como eléctrica (“Driving South” o la propia “Love Spreads”).

En los surcos del LP tampoco olvidaban ofrecer su original mixtura entre psicodelia y ritmos de baile (“Begging you”).

Después del álbum, que no fue recibido comercialmente como esperaba la compañía y el propio grupo, se produjo la marcha del batería Reni, quien fue sustituido por Robbie Maddix.

Tras una serie de actuaciones por los Estados Unidos y Gran Bretaña, el grupo terminó separándose en 1996, iniciando el vocalista Ian Brown una carrera en solitario.

Por su parte, el otro compositor, el guitarrista John Squire, formó el grupo Seahorses. El batería Mani se integró en Primal Scream.

Críticas Flash

The Stone Roses (1989)

Second Coming (1994)



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