Estos relatos cortos de George Langelaan, con “La Mosca” como puntal de su capacidad como creador de historias fascinantes, muestran el talento del autor francés para idear narrativas que subvierten la cotidianeidad del ciudadano medio para inmiscuirlo en situaciones absorbentes que plantean diversos temas englobados en la definición del ser humano y su destino en contextos extraños y azarosos, provocados en general por la propia actuación del hombre.
Los intensos cuentos, influenciados por gente como Edgar Allan Poe o H. P. Lovecraft, buscan siempre la capacidad de sorprender al lector con un sencillo lenguaje que ayuda a construir una narrativa amena y ligera, magnetizando con planteamientos creativos, principalmente los hallados en su clásico “La Mosca”, “La dama de ninguna parte”, una insólita historia de amor entre seres ubicados en diferentes dimensiones vinculados por una pantalla televisiva tras la explosión de bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, o “Viaje a ninguna parte”, estimulante relato sobre la reencarnación.
Los demás recaen en asuntos menos originales y tratados en multitud de ocasiones previas, como “La mano”, y otros bastante menores que se encuentran un tanto alejados del género de ciencia-ficción, como “Deducciones de una butaca” o “Salida de emergencia”.
Ir a su biografía
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|