|
Captador de atmósferas ansiosas y fabulador en torno a la naturaleza humana sita en escenarios amenazadores, la sencilla historia depara tanto intriga como humor y drama, con un retrato de personajes sacrificados a la incisión atmosférica de incomunicación que busca implicar tanto al espectador/lector en lo que existe en escena como en lo que se sugiere y no aparece.
En este “The birthday party” (1958) las ascendencias de Samuel Beckett o Eugene Ionesco son claras, al igual que los trabajos de Franz Kakfa y los relatos negruzcos de Ernest Hemingway, en especial “The Killers”, novela llevada en varias ocasiones al cine, entre ellas por Robert Siodmak en la cinta negra "Forajidos".
Se trata de una obra un tanto sobrevalorada y en ocasiones autocomplaciente en su enfoque difuso y existencial, pero también desasosegante, misteriosa y siniestra que vincula lo cotidiano con lo extraordinario a través de apreciables diálogos y un notable sentido de la tensión física y psicológica.
Ir a su biografía
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|