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 | Estamos ante una de las bildungsroman más fascinantes de la historia de la literatura. En la representación de la naturaleza del personaje central (Sinclair, no Demian) y su proceso de formación, Hesse, con un absorbente tono de intriga y misterio, establece un retrato psicológico profundo y complejo con numerosos recovecos filosóficos y existenciales e influencias en sus manifestaciones intelectuales de, entre otros, C.C. Jung y Friedrich Nietzsche. |
La dualidad es uno de los temas básicos de Hesse, aquí significado en la cuestión moral de la indivisibilidad de los dos mundos que conforman nuestro ser (el luminoso y el oscuro) y ejemplificado en los modales serenos y burgueses de la familia de Sinclair y las aperturas-dudas intelectuales que provocan en el protagonista las aseveraciones de Demian, con quien Emil comparte un sentir especial, diferente e individual que les aleja del gregarismo de una masa social que participa de normas colectivas superficiales y aborregadas.
La dominación psicológica, la importancia de la duda o la exploración de la identidad con debates de base gnóstica son asuntos que confluyen en este texto que a veces se anega en su pretensión y reiteración de planteamientos pero que en general resulta un ejercicio rico y brillante sobre formación y maduración personal, una turbulenta y apasionante inmersión en el azoramiento interior de un joven con ansias del descubrimiento de su existencia y su destino. |  |
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