Primera novela de la escritora estadounidense Tracy Chevalier en la cual entrelaza la historia de dos mujeres de
la misma familia separadas por varios siglos.
La primera de ellas, Isabelle,
es una campesina que sufre la represión en el seno de una familia de
hugonotes en la Francia del siglo XVI, encuentrando refugio en el culto a la
Virgen y a su color representativo: el azul. La segunda, Ella, es una
norteamericana del siglo XX que vivirá un viaje iniciático en el que se
descubrirá a sí misma a través del descubrimiento de su historia familiar.
Se trata de una novela en la que la autora nos presenta a la misma mujer en
distintas circunstancias a través de dos narraciones intercaladas con un
desenlace desigual.
El estilo de ambas está claramente diferenciado:
mientras que la historia de Isabelle consigue conmover con un sincero
lirismo así como reflejar honestamente las repercusiones de las luchas
religiosas y el fanatismo, la historia de Ella, es más desigual. Se inicia
como un agradable ejercicio detectivesco mal desarrollado, que se pierde en
la conclusión de historias pasadas en el presente así como en un cuadro
arquetípico de la Francia rural de nuestros días.
Como conclusión, si la gran baza de la autora es conseguir el retrato fiel
del personaje de Isabelle a través de una serie de símbolos y estilo
adecuados, el personaje y la narración correspondiente a Ella, nacen cojos.