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Leamos un breve fragmento:
Al príncipe le hace odioso, sobre todo, el ser rapaz y usurpador de los bienes y mujeres de sus súbditos, de ello debe abstenerse.
Siempre que no se quite a los hombres su propiedad ni su honor, éstos vivirán contentos, y sólo se ha de combatir con la ambición de pocos, la cual se frena fácilmente y de muchas maneras.
El príncipe caerá en el menosprecio cuando pase por variable, ligero, afeminado y pusilánime. Un príncipe debe protegerse de todo esto como de un escollo e ingeniarse para que en todas sus accione se aprecie grandeza, valor y fortaleza.
En torno a las tramas de sus súbditos, debe procurar que su sentencia sea irrevocable y que esa opinión se mantenga firme, que nadie albergue el pensamiento de engañarle ni entramparle..................................
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