Esta novela de aventuras marítimas destaca por la creación atmosférica, minuciosas descripciones y un lúcido retrato psicológico de su personaje central, el capitán Acab, obsesionado con acabar desde su barco, el Pequod, con la gran ballena blanca Moby Dick.
El simbólico combate entre el bien y el mal está narrado desde el punto de vista de un marinero llamado Ismael.