Buscar:
Menú
Inicio Viaje Literario
Inicio Aloha Criticón
Novedades literarias
Los libros más vendidos
Biografías de Escritor@s
Citas y frases
Literatura en el cine
Comentarios de libros
Trivial de Literatura, Cine y Música
Libros Recomendados
XVIII Certamen de Relato Corto
Preguntas y respuestas de cine, música o literatura
Preguntas Literatura- Orden Alfabético
AlohaVídeos- La Actualidad en Imágenes
Autores de biografías, críticas, guías, respuestas....
Aviso Legal
Publicítese en AlohaCriticón
Contacto

Libros Aloha Discos
Libros Críticas Cine Clásico
Fallo XVIII Certamen de Relato Corto
Últimos leídos
-> Woolf, Virginia. La Señora Dalloway.
-> La gitanilla de Miguel de Cervantes (fragmento).
-> Maupassant, Guy de. Bola de sebo y otros cuentos.
-> Jorge Amado en el cine. Gabriela, Doña Flor y sus dos maridos...
-> La señora Dalloway de Virginia Woolf (fragmento).
-> Citas de Sartre, Jean-Paul. Felicidad, cobardia...
-> G. K. Chesterton en el cine. El detective, Father Brown...
Más AlohaCriticón
> Cine - ElCriticón
> Música - AlohaPopRock
> Trivial Aloha de Literatura, Cine y Música
> RSS

Woolf, Virginia. La Señora Dalloway.
Compartir:  Compartir en Facebook   Compartir en Twitter   Compartir en Google Buzz   Añadir a Yahoo   Enviar a Meneamé   Enviar a Digg   Enviar a MySpace   Enviar a un amigo
Puntuación lectores
8.7/10Vota!

LA SEÑORA DALLOWAY

"La señora Dalloway" es una de las principales novelas de la escritora británica Virginia Woolf, en donde se refleja su gran origininalidad narrativa, con incidencia en la profundización psicológica a través del monólogo interior.
La historia, que abarca diecisiete horas, muestra la vida, sentimientos y pensamientos de Clarissa Dalloway, la esposa de un parlamentario de nombre Richard Dalloway.
En paralelo se nos cuenta las peripecias de Septimus Warren Smith, un veterano de la Primera Guerra Mundial.

Leamos un fragmento en versión original y su traducción:


La señora Dalloway dijo que ella misma compraría las flores.
Porque Lucy ya le había hecho todo el trabajo. Las puertas serían sacadas de sus goznes; los hombres de Rumpelmayer iban a venir. Y entonces, pensó Clarissa Dalloway, ¡qué mañana! -fresca como si fuesen a repartirla a unos niños en la playa.

¡Qué maravilla! ¡Qué zambullida!. Porque eso era lo que siempre había sentido cuando, con un leve chirrido de goznes, que todavía ahora seguía oyendo, había abierto de golpe las puertaventanas y se había zambullido en el aire libre de Bourton. Qué fresco, qué tranquilo, más que ahora desde luego, estaba el aire en las primeras horas de la mañana; como el aleteo de una ola, el beso de una ola, frío y cortante y sin embargo (para los dieciocho años que tenía entonces), solemne, sintiendo, como sentía allí de pie en la ventana abierta, que algo terrible estaba a punto de suceder; mientras miraba las flores, los árboles, el humo escapando entre su fronda, y a los grajos volando arriba y abajo; de pie y mirando hasta que Peter Walsh dijo: "¿Mirando a las musarañas?" -¿eso dijo?-. "Prefiero a los hombres antes que las musarañas" -¿eso dijo? Debió decirlo en el desayuno cuando ella había salido a la terraza. Peter Walsh. Volvería de la India un día de éstos, en junio o julio, había olvidado cuándo, pues sus cartas eran terriblemente pesadas; eran sus dichos lo que una recordaba; sus ojos, su cortaplumas, su sonrisa, su mal genio y, una vez que miles de cosas se habían disipado completamente -¡qué cosa tan extraña!- unos cuantos dichos como éste, sobre las musarañas........................


Mrs. Dalloway said she would buy the flowers herself.
For Lucy had her work cut out for her. The doors would be taken off their hinges; Rumpelmayer’s men were coming. And then, thought Clarissa Dalloway, what a morning!- fresh as if issued to children on a beach.
What a lark! What a plunge! For so it had always seemed to her, when, with a little squeak of the hinges, which she could hear now, she had burst open the French windows and plunged at Bourton into the open air. How fresh, how calm, stiller than this of course, the air was in the early morning; like the flap of a wave; the kiss of a wave; chill and sharp and yet (for a girl of eighteen as she then was) solemn, feeling as she did, standing there at the open window, that something awful was about to happen; looking at the flowers, at the trees with the smoke winding off them and the rooks rising, falling; standing and looking until Peter Walsh said, -Musing among the vegetables?-was that it?-I prefer men to cauliflowers-was that it? He must have said it at breakfast one morning when she had gone out on to the terrace-Peter Walsh. He would be back from India one of these days, June or July, she forgot which, for his letters were awfully dull; it was his sayings one remembered; his eyes, his pocket-knife, his smile, his grumpiness and, when millions of things had utterly vanished -how strange it was!- a few sayings like this about cabbages..............

Ir a su biografía

Artículos Relacionados:

© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.

 

Novedades


Biografías


Críticas

Aloha PopRock El Criticón Viaje Literario
Biografías y discografías
Novedades discográficas
Discos Recomendados
Preguntas Rock
Críticas de discos
RadioPsico60s
Libros-Guías Rock
Trivial Aloha
Estrenos de cine
Novedades en DVD
La Taquilla
Películas recomendadas
Críticas de películas
Estrellas del cine actual
Intérpretes cine clásico
Libros Cine Clásico
Novedades literarias
Libros más vendidos
Literatura en el cine
Libros recomendados
Biografías de escritores
Comentarios de libros
Certamen Relato Corto
Citas de escritores
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
Aviso Legal |  ¿Quiénes somos? |  Publicidad |  Contactar |  RSS  ]