Historia de una escalera de Antonio Buero Vallejo (fragmento).
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COBRADOR: La luz. Dos pesetas. (le tiende el recibo. La puerta III se abre y aparece PACA, mujer de unos cincuenta años, gorda y de ademanes desenvueltos. El COBRADOR repite, tendiéndole el recibo.) La luz, Cuatro diez.
GENEROSA: (Mirando el recibo). ¡Dios mío!. ¡Cada vez más caro!. No sé cmo vamos a poder vivir. (se mete).
PACA.- ¡Ya, ya!. (Al COBRADOR). ¿Es que no saben hacer otra cosa que elevar la tarifa?. ¡Menuda ladronera es la Compañía!. ¡Les debía dar vergüenza chuparnos la sangre de esa manera! (El COBRADOR se encoge de hombros). ¡Y todavía se ríe!.
COBRADOR: No me río, señora. (A ELVIRA, que abrió la puerta II). Buenos días, la luz. Seis Sesenta y cinco.
(ELVIRA, una muchacha linda vestida de calle, recoge el recibo y se mete.)
PACA: Se ríe por dentro. ¡Buenos pájaros son todos ustedes!. Esto se arreglaría como dice mi hijo Urbano: tirando a más de cuatro por el hueco de la escalera.