Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Robert L. Stevenson (fragmento).
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Aquella tarde, Mr. Utterson regresó a su casa de soltero con aire sombrío y se sentó a cenar sin ningún apetito....
Abrió su caja fuerte, tomó de su lugar más secreto un documento introducido en un sobe que llevaba la indicación "Testamento del Dr. Jekyll", y se sentó con el ceño fruncido a estudiarlo.
El testamento era ológrafo, porque Mr. Utterson, aunque se hizo cargo de él una vez redactado, se negó a proporcionar la menor ayuda en su elaboración. Disponía no sólo que, en caso de fallecimiento de Henry Jekyll, doctor en Medicina, doctor en Derecho Civil, doctor en Derecho, miembro de la Royal Society, etc., todas sus posesiones pasaran a manos de su amigo y benefactor Edward Hyde, sino que, en el caso de desaparición o ausencia inexplicada por cualquier período de tiempo superior a los tres meses del Dr. Jekyll, el mencionado Edward Hyde ocupara de inmediato su lugar, libre de cualquier carga u obligación más allá del pago de algunas pequeñas cantidades a los miembros de la casa del doctor....