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- Señor, ha llegado otro telegrama.
- ¿De dónde procede?.
- De Tomsk.
- ¿Está cortado el telégrafo de esta ciudad?.
- Sí, desde ayer.
- General, envíe cada hora un telegrama a Tomsk y que se me tenga al corriente de lo que ocurra.
- Sí, señor, así se hará -contestó el general Kissoff.
El anterior diálogo era sostenido a las dos de la madrugada, en el momento en que la fiesta que se celebraba en el Palacio Nuevo se hallaba en su esplendor....
¿Y el correo? -preguntó el zar.
-Está ahí, majestad -respondió el general Kissoff.
- ¿Ha encontrado al hombre que necesitamos?.
- Me atrevo a responder de él.
- ¿Estaba de servicio en palacio?.
- Sí, majestad.
- ¿Lo conoce usted?.
- Personalmente. Ha desempeñado con frecuencia y de manera satisfactoria misiones peligrosas.
- ¿En el extranjero?.
- En Siberia.
- ¿De dónde es?.
- Es siberiano, procede de Omsk.
- ¿Tiene sangre fría, inteligencia y valor?.
- Sí, majestad, tiene todo lo que se necesita para triunfar allí donde otros fracasarían.
- ¿Qué edad tiene?.
- Treinta años.
- ¿Es hombre vigoroso?.
- Puede soportar hasta máximos límites el frío, el hambre, la sed y el cansancio.
- Tendrá un cuerpo de hierro, ¿no?.
- Sí, majestad.
- ¿Y corazón?.
- De oro.
- ¿Cuál es su nombre?.
- Miguel Strogoff........
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