• Por AlohaCriticón

rodolfo-valentinoRODOLFO VALENTINO
(1895-1926)

Medía 1’73.
Uno de los grandes mitos del cine y el latin lover por excelencia, Rodolfo Valentino se convirtió en el objeto de deseo de millones de mujeres (y de hombres) de todo el mundo que soñaban en participar junto al engominado actor en sus aventureras y románticas películas.

Rodolfo Pietro Filiberto Raffaello Guglielmi di Valentina nació el 6 de mayo de 1895 en Castellaneta (Italia), hijo de la francesa Marie Berthe Gabrielle Bartin y del veterinario italiano Giovanni Antonio Giuseppe Fedele Guglielmi. Tenía tres hermanos: Alberto, Beatrice y Maria.

En el país transalpino vivió una infancia conflictiva (fue expulsado de varios colegios) y consentida, especialmente por su madre. Su padre falleció cuando Valentino solo era un niño, en 1906.

rodolfo-valentino-foto-biografiaTras pasar por París se trasladó definitivamente a los Estados Unidos, concretamente a Nueva York, en donde trabajó en diversos oficios (jardinero -había cursado estudios de agricultura- camarero, bailarín, gigoló…) antes de probar fortuna en el incipiente y efervescente mundillo cinematográfico de Hollywood.

En California apareció en muchos films como malvado de apariencia latina, logrando un primer papel protagonista gracias a la mediación de June Mathis en una película que adaptó una novela de Vicente Blasco Ibáñez, “Los Cuatro Jinetes Del Apocalipsis” (1921), película de Rex Ingram en la que, interpretando el personaje de Julio Desnoyers, además demostró su habilidad como bailarín de tangos.

El éxito descomunal de la película y el sex-appeal de Valentino hicieron del actor una estrella adorada por mujeres anónimas y famosas (la mayoría de las actrices se morían de ganas por actuar a su lado).

En esos momentos Valentino estaba casado con la actriz Jean Acker, pero tras protagonizar como Armand Duval “La Dama De Las Camelias” (1921), una adaptación de la famosa obra “Camille” de Alejandro Dumas Hijo, la co-protagonista Alla Nazimova le presentó a la directora artística y de vestuario que ejerció una gran influencia en la vida y trabajo del idolatrado actor, Natacha Rambova, quien inmediatamente quedó prendada de Valentino. Tras conocerse huyeron a México, en donde se casaron. Este hecho llevó al actor de origen italiano a los tribunales bajo la acusación de bigamia.

A pesar de contraer matrimonio con Rambova (una mujer bisexual, extremadamente ambiciosa y manipuladora), Rodolfo mantuvo sonados romances con multitud de amantes, entre ellas Marion Davies o Pola Negri. No tuvo hijos.

rodolfo-valentino-caid-peliculasEl magnetismo erótico del actor se afianzó con su participación en títulos como “El Caíd” (1921), film de George Melford basado en una novela de Edith Maude Hull que co-protagonizó Agnes Ayres en ambiente desértico y árabe; “Eugenia Grandet” (1921), adaptación del clásico literario de Honoré de Balzac con Alice Terry en el reparto; “Sangre y Arena” (1922), nueva adaptación de Blasco Ibáñez dirigida por Fred Niblo con Valentimo como el torero Juan Gallardo y a su lado la actriz Nita Naldi; “Monsieur Bocaire” (1924), película basada en una novela de Booth Tarkington que co-protagonizó Bebe Daniels; “El Águila Negra” (1925), film a las órdenes de Clarence Brown que adaptó un libro de Alexander Pushkin con Valentino en el papel de Vladimir Dubrovsky; o “El Hijo Del Caíd” (1926), secuela de “El Caíd”, su última película, que supuso también un enorme triunfo comercial.

Muy aficionado a las artes ocultas y al espiritismo, gran amante del lujo, acusado por muchos críticos de afeminado (cosa que él siempre rebatió, incluso llegando a retar a un cronista del “Chicago Tribune” a un duelo o a un combate de boxeo público para demostrar su hombría, proposiciones que el crítico rechazó), Valentino falleció en Nueva York el 23 de agosto de 1926 a la temprana edad de 31 años víctima de una peritonitis. Este fallecimiento provocó entre sus numerosos seguidores un tremendo duelo que conllevó disturbios en su multitudinario funeral e incluso centenares de suicidios en todas partes del planeta. Está enterrado en el cementerio Hollywood Forever, en Los Angeles.

Tras su muerte, el llamado “Gran Amante” continuó manteniendo la figura de culto que había adquirido en vida.

Sobre su figura se han escrito diversos libros biográficos, entre ellos “The Intimate Life Of Rudolph Valentino” (1975), de Jack Scagnetti, “Rudolph Valentino” (1976) de Alexander Walker. o “Dark Lover: The Life And Death Of Rudolph Valentino” (2003), escrito por Emily W. Leider. También se editó en 1929 su diario privado en “My Private Diary”.