• Por AlohaCriticón

el mercader de venecia cartel pelicula the merchant of venice movie posterDirección: Michael Radford.
Intérpretes: Al Pacino, Jeremy Irons, Joseph Fiennes, Lynn Collins.


Venecia, 1596. Los judíos se hallan marginados en una sociedad de mayoría cristiana. Sin embargo, ésta recurrirá con frecuencia a los servicios que ofrecen, para obtener préstamos caracterizados por la usura. Shylock (Al Pacino) es uno de estos prestamistas que cerrará un trato con Antonio (Jeremy Irons): el judío le prestará tres mil ducados para su protegido Bassanio (Joseph Fiennes), y en caso de incumplimiento en su devolución, podrá requerir una libra de carne del propio cuerpo de Antonio.

Nunca antes (en su contexto histórico) se había adaptado para el cine sonoro esta famosa pieza de William Shakespeare, a pesar de haber contado el bardo inglés con muchos admiradores que sí han materializado algunas de sus composiciones, entre ellos Laurence Olivier, quien protagonizó un telefilme sobre la obra con el co-protagonismo de su esposa Joan Plowright. Orson Welles con “Macbeth” (1948) y “Othello” (1952), o más recientemente, Kenneth Branagh con “Enrique V” (1989), “Mucho ruido y pocas nueces” (1993), “Hamlet” (1996) o “Trabajos de amor perdidos” (1999).

El director de origen indio Michael Radford (“El cartero y Pablo Neruda” (1994)), ha cogido el toro por los cuernos y se ha enfrascado en esta superproducción con todo el ornato y la pompa que semejante empresa conlleva. Para tirar de semejante aparato ha recurrido a la aportación de dos monstruos sagrados de la escena: Al Pacino y Jeremy Irons. Un dueto que recuerda, de alguna manera, el que formó Irons con Robert De Niro a propósito de “La misión” (1986).

En esta ocasión, y una vez más, el inconmensurable trabajo de quien fuera en otro momento Michael Corleone en la saga mafiosa, desequilibra el relato shakesperiano respecto del resto de personajes, cuya labor resulta algo más descafeinada, incluyendo al propio Irons. De tal forma que la cinta bien podría haberse titulado, “La venganza del judío”.

No obstante, Shakespeare es Shakespeare y una cualquiera de sus obras sigue manteniendo el vigor y la actualidad que hacen que se conviertan en clásicas. En “El mercader de Venecia”, el autor inglés quiso cargar las tintas en los valores de la piedad y la justicia y esas enseñanzas, aún con el transcurso del tiempo, siguen siendo muy válidas para refrescar nuestra frágil y olvidadiza moral.

Alberto Alcázar


Basanio desea casarse con una rica heredera llamada Porcia y pide a su amigo Antonio un préstamo. Éste se lo concede fiándose con un judío llamado Silok al que desprecia. El mercader Antonio promete dar una libra de su carne si en el plazo de tres meses no devuelve al judío la suma acordada.

Shakespeare posee un ábanico de obras conocidas por el público en general y llevadas al cine en múltiples ocasiones, “Romeo y Julieta” quizás sea la más demandada. En obras como “Macbeth”, Shakespeare se desprende de toda su maestría y da rienda suelta a su genio, en “El Mercader de Venecia”, el autor nos brinda el placer de una gran historia a la que no hacen falta grandes adornos del lenguaje.

El filme de Radford desmenuza la trama hasta tal punto que el lector se convierte en espectador deleitándose con escenas plasmadas a la perfección por Al Pacino. Si bien es verdad que el filme decae en las partes protagonizadas por las dos actrices principales, éstas son caracterizadas por el director, al igual que el resto de los personajes, de forma brillante.

En este film, Radford lleva a la pantalla la impresionante obra de Shakespeare que transparenta la problemática judía de la época unida con la personal visión del autor. Me resultaría difícil juzgar esta película sin haber leído la obra, quizás diría que es lenta, que Porcia y su doncella no interpretan su papel de forma adecuada o que Jeremy Irons no luce en su papel de mercader.

Todas las historias están enlazadas desde el inicio hasta el final. Antonio está enamorado de un enamorado, Shylok aborrece las acciones de otros que luego el realizará, Jessica maldice la usura de su padre de la que se apropiará… sus vidas se unen hasta concluir en el momento en el que las dos jóvenes perturban para luego devolver el curso normal de los acontecimientos. Ellas son las poseedoras del poder necesario para jugar con el destino de los que creían detentarlo.

Radford presenta virginalmente la obra del maestro y nos recuerda la idea de que la venganza es a veces justa y de que la injusticia se convierte en venganza.

Calabaza

Fichas en AlohaCriticón

Al Pacino
Jeremy Irons
Joseph Fiennes
Zuleikha Robinson

Puntuación

AlohaCriticón:
Usuarios:
[Total:43    Promedio:4/5]

Tú también puedes votar. Desliza el ratón por las estrellas verdes para dejar tu puntuación

Te puede interesar