• Por Antonio Méndez

maestra-va-mar-toda-clase-cartelDirección: Michele Massimo Tarantini.
Intérpretes: Lino Banfi, Anna Maria Rizzoli, Marco Gelardini, Alvaro Vitali.

Con guión de Francesco Milizia (“Jaimito, El Conserje”, “Taxi Girl”), Luciano Martino (“Virgo, Tauro y Capricornio”, “La Profesora De Educación Sexual”), Michele Massimo Tarantini (“La Doctora Seduce Al Coronel”, “Doctor, ¿Estoy Bueno?”) y Giorgio Mariuzzo (“La Enfermera, El Marica y El Cachondo De Don Peppino”, “Jaimito Va a La Escuela”).

Sinopsis

Roma. El adinerado Ercole Cubetti (Lino Banfi), subsecretario político, le ha comprado un coche deportivo a su hijo Mario (Marco Gelardini) por haber aprobado todo el curso… ¿Todo? No, ha suspendido francés a pesar de que su tío Paolo (Franco Diogene) es el director del instituto. Para que recupere la asignatura a la vuelta de las vacaciones, Ercole contrata a la profesora Lisa Colombi (Anna Maria Rizzoli), una milanesa que llega a su hotel para dar clases a Mario. Al mismo tiempo, Ercole intenta tener una aventura sexual con Lisa.

Crítica

maestra-va-mar-lino-banfiEn la parte final de los años 70 y comienzos de los 80 no cesaron de estrenarse en Italia comedias eróticas que mostraban los encantos físicos femeninos de Edwige Fenech, de Gloria Guida, de Lilli Caratti… en esta ocasión de Anna Maria Rizzoli, una rubia deseada por padre e hijo en una farsa sexual en la que no faltan los inefables Lino Banfi y Alvaro Vitali haciendo gestos, gritando, dando bofetadas y queriendo descargar tensiones coitales.

La película tiene algún gag machacón-recurrente con gracia, por ejemplo Gino Pagnani en una absurda locura de amor por Banfi; pero resulta muy irregular y chabacana en su enredo sicalíptico, con equívocos, engaños, travestismo, el burlesco como esencia, la moral brillando por su ausencia, la mujer guapa como simple objeto sexual…

El centro de todo, más que Anna Maria Rizzoli, es Lino Banfi, quien se lo pasa de miedo persiguiendo y siendo perseguido por su hotel. Quien soporte su histrionismo, se lo pasará bien con alguna de sus coñas y los caracteres estrambóticos que pululan por el recinto hotelero. Los que no soporten sus formas, mejor que vean otra película.