• Por Antonio Méndez

la semilla del diablo movie poster cartel pelicula rosemary's babyDirección: Roman Polanski.
Intérpretes: Mia Farrow, John Cassavetes, Ruth Gordon, Sidney Blackmer.

Película basada en una novela de Ira Levin.
Con guión de Roman Polanski (“Repulsión”, “El Cuchillo En El Agua”).

Sinopsis

Rosemary Woodhouse (Mia Farrow) y su esposo Guy (John Cassavetes) se trasladan a un apartamento en Nueva York ubicado en un edificio marcado por espantosos crímenes que han sucedido en el pasado.
Pronto conocen a Minnie (Ruth Gordon) y Roman (Sidney Blackmer) Castevet, una pareja de vecinos de edad avanzada que interferirán de manera notoria en sus vidas.

Crítica

Película clave en el género de terror basada en la novela “Rosemary’s Baby” de Ira Levin y producida por William Castle.
Destaca por el agudo retrato psicológico de su personaje central atrapado en un ambiente obsesivo y amenazador, y por la sensación de terror y suspense, que recae en la creación atmosférica más que en las andanzas del psicópata o demonio de turno y el empleo de efectos especiales.
Sorprende el tratamiento de la trama, sin artificios ni trampas.

lasemilla-del-diablo-mia-farrow-foto-critica-reviewRoman Polanski mantiene a la expectativa al espectador en la inmersión de la creciente paranoia de su protagonista, exponiendo de forma magistral un asunto narrado con pausado pero intenso pulso, sin subrayados ni aceleramientos bruscos.
Despliega una enigmática definición de extraños personajes en un escenario aparentemente dominado por la cotidianeidad urbana, que in crescendo en su mecanismo de horror y desesperación culmina con un final acunado por una hipnótica nana de naturaleza espectral.

Extraordinarias interpretaciones de Ruth Gordon, quien obtuvo un premio Oscar como mejor actriz secundaria, y especialmente de una excelente Mia Farrow, convertida por Vidal Sassoon en una especie de moderna Juana de Arco en plena época del swinging 60’s.
En el reparto, además de las intervenciones de los ilustres veteranos Ralph Bellamy y Elisha Cook Jr., aparece también brevemente la exuberante Victoria Vetri (“Cuando Los Dinosaurios Dominaban La Tierra”), acreditada como Angela Dorian.
Curiosamente, en la escena conjunta con Mia Farrow, ésta rompe el hielo preguntándole si ella es Victoria Vetri, la actriz. Victoria responde que nada de nada, que ni siquiera la conoce.

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Roman Polanski
Mia Farrow
Ralph Bellamy



Segunda película americana de Roman Polanski y quizás el mayor éxito de su filmografía, con una evolución considerable en sus formas, pero conservando sus gustos por los personajes límite en situaciones angustiosas.

En “La semilla del diablo”, basada en la novela “Rosemary’s baby”, sin abandonar sus preferencias esquizofrénicas, es pionero de un tipo de cine de terror, en el que el miedo no viene de los antiguos monstruos y personajes de leyenda –los cuales quedaron suficientemente descartados en su sarcástico “El baile de los vampiros”–, ahora el pánico proviene de nuestros propios tabúes, de la realidad cotidiana, … del vecino de al lado.

El argumento, desarrollado en el tristemente famoso edificio Dakota de Nueva York, nos cuenta como una joven pareja se traslada a uno de estos apartamentos, donde conocen a un simpático pero extraño matrimonio de ancianos, con los que entablarán una fluida relación.

A partir de aquí, y coincidiendo con el embarazo de la joven, comienzan una serie de acontecimientos en los que la buena suerte para los protagonistas, contrastará con las desgracias de sus antiguas amistades. Paralelamente a la gestación de la protagonista, se irá revelando al espectador el complot de su marido, con la secta satánica a la que pertenecen sus vecinos, para engendrar en el cuerpo de su mujer al hijo de Satanás, a cambio de entrar en su poderoso círculo.

Con unos recursos que nos recuerdan al maestro Hitchcock, mientras el espectador se va enterando puntualmente de todo el entramado, la joven embarazada se dejará llevar al abismo del terror totalmente ignorante, y descubriendo por sí misma, poco a poco, la horrible realidad.

El filme, además de considerarse ya como un clásico del cine de terror, aprovecha para plasmar lo cierto de la existencia de exotéricos grupos de poder, desde la propia iglesia, hasta las más extravagantes sectas. Grupos que, –aparte de las concesiones de la película a la fantasía–, han movido desde siempre los más importantes hilos del entramado económico y político del mundo.

Angel Lapresta



Roman Polanski vuelve a sorprender, esta vez en su primera incursión al cine americano, tras inolvidables thrillers como “El cuchillo en el agua”, “Repulsión” o “Cul-de-Sac” se adentra ahora en el mundo del satanismo adaptando la obra de Ira Levin con gran maestría.

El retrato de un mundo oscuro y demoníaco tras las apacibles paredes de un típico hogar estadounidense abren la puerta a Polanski para dibujar con sus habilidades características, los planos subjetivos desde la paranoica heroína Rosemary (con una mas que memorable encarnación de Mia Farrow), el humor negro que impregna toda la cinta (la soberbia pareja de veteranos Ruth Gordon y Ralph Bellamy) que como elementos característicos de este realizador se dan cita aquí nuevamente.

La maravillosa adaptación que el mismo Polansky escribió nos va adentrando en un aparente telenovela rosa (los recién casados buscando un hogar donde iniciar su vida en pareja) que al pasar el tiempo mutará en una especie de pesadilla urbana, un surrealista y aterrador viaje con grandes dosis de suspenso y ambivalencia (las insinuaciones preponderan sobre la “muestra gratuita”).

El verdadero temor que produce el bebé de Rosemary es la increíble capacidad de crear conciencia en el espectador y hacerle entender que tras la pared del vecino se esconden otros mundos, otra clase de personas, otra clase de “costumbres” que en este caso guardan oscuros lazos como lo es el culto a Satán, un fenómeno que podría estar a la vuelta de la esquina de cualquier hogar llámese decente, es uno de los mas grandes temores del ser humano, mas que asesinos persiguiendo con hachas, mas que animales monstruosos o seres del espacio exterior, es esta profunda creencia en el inframundo del sufrimiento eterno y de su abominable líder la que acaba por no dejar conciliar el sueño a los menos aptos.

Este film le valió a Roman Polanski y su productor Robert Evans el éxito entre la critica al igual que en la taquilla (el mas grande éxito comercial del director franco-polaco en tierras del nuevo continente) contó también con la producción de William Castle (conocido director de serie B) y en un tiempo se pensó en Alfred Hitchcock para dirigirla.

En conjunto estamos ante un inmortal clásico del Terror psicológico, con mas que brillantes actuaciones de su reparto, entre ellos el director John Cassavetes demostrando que como actor hace un muy buen trabajo, y la infaltable, bella y frágil Mia Farrow, de quien Polanski dudo hasta que comenzó a rodar (quería a Tuesday Weld) pero que sin duda demostró que no se trataba de una simple actriz de televisión. Además cabe anotar la profunda mística que rodeo a la obra, se dice que El Demonio fue interpretado por nada mas y nada menos que Anton La Vey, el conocido “Papa negro” o fundador de la iglesia de Satán, también que el departamento donde se rodó fue el mismo en que vivió sus últimos días el ex Beatle John Lennon, o el infame rumor de que Charles Manson odió tanto la cinta por dar a conocer el mensaje demoníaco al mundo, que decidió asesinar a Polanski, quien se encontraba en Europa en ese momento, pero la victima fatal de aquella infamia fue su bella esposa Sharon Tate, a quien Manson y sus seguidores dieron muerte en un sanguinario y macabro frenesí impulsado por las drogas y la demencia.

Tal vez la principal valía de este titulo fue originar la llamada “fiebre del satanismo” en el mundo del cine, el cual se abriría paso por la década de los setenta con obras como “El Exorcista” o “La Profecía” pero que jamás superaran a este clásico del cine de todos los tiempos, la cual sigue siendo la película mas emblemática de su género, toda una imbatible e irrepetible joya del horror.

Pierluigi Puccini

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