• Por Antonio Méndez

los aristogatos cartel critica the aristocatsDirección: Wolfgang Reitherman.
Intérpretes: Película de animación.

Con guión de Ken Anderson (“El Libro De La Selva”), Larry Clemmons (“Los Rescatadores”), Eric Cleworth, Vance Gerry (“Basil, El Ratón Superdetective”), Julius Svendsen (“Lo Mejor De Winnie The Pooh”), Frank Thomas (“Robin Hood”) y Ralph Wright (“La Bruja Novata”).

Sinopsis

Estamos en París.
La adinerada exdiva operística Madame Adelaida dicta su testamento al abogado George Hautecourt.
Su mayordomo Edgar, que pretendía hacerse con todos sus bienes, escucha estupefacto que los mismos van a ser legados a sus mimados gatos.
Hasta que los mininos no desaparezcan, el dinero y las posesiones no acabarán en las manos del ambicioso sirviente.
Para ello, los abandonará en la campiña gala, en donde conocerán a un embelesador gato callejero llamado Thomas O’Malley.

Crítica



Aunque inferior tanto en su guión como en el aspecto del dibujo a sus mejores logros, “Los Aristogatos”, primera producción realizada tras la muerte de Walt Disney, conserva ese encanto inherente a los deliciosos productos clásicos de la factoría, con su acostumbrada, entrañable y amable tonalidad para una entretenida y simpática historia de amistad, codicia y música jazzística ambientada en la Francia de principios del siglo XX y dirigida por Wolfgang Reithermann, responsable en la dirección de otros títulos de la Disney como “101 Dálmatas”, “Merlín El Encantador”, “El Libro De La Selva”, “Robin Hood” o “Los Rescatadores”.

El continuo aprendizaje, la solidaridad o el valor de la familia y la compañía son algunos puntos básicos de esta narración plagada de divertidas situaciones y personajes que enriquecen la trama con su presencia.


Así, tenemos al fraterno ratón Roquefort, a las parlanchinas gansas Locuaz y su borrachín tío Waldo, la cosmopolita banda del Gato Jazz o la hilarante pareja de perros expertos en locomoción Napoleón y Lafayette, que proporcionan los minutos más cómicos de la película.

El malévolo pero simplón Edgar, no pasará a la historia como uno de los mejores villanos que ha ideado la casa, pero crea buenos momentos de humor, como cuando quiere recuperar su bombín y el paraguas a los graciosos canes, en una de las mejores situaciones de un film de animación muy recomendable para toda la familia.