• Por AlohaCriticón

UN AÑO EN LA LUNA (2004)

Dirección: Antonio Gárate.

Intérpretes: Begoña Maestre, Jorge Monje, Elena Ballesteros, Alberto Jiménez.

Iñigo (Jorge Monje) ha decidido trasladarse a Madrid para estudiar la

carrera de psicología. En la capital, compartirá el piso con su hermana

Esther (Begoña Maestre) y un escritor en ciernes, Gabriel (Armando del

Río). Los tres se verán inmersos en distintas relaciones sentimentales que

desembocarán en resultados dispares.

La carrera de obstáculos que ha tenido que sortear Antonio Gárate para

lograr la exhibición de su segundo largometraje, podría darle alguna idea

para el desarrollo de un futuro guión… Pero esa sería otra película.

“Un año en La Luna” es un ejercicio descriptivo de los problemas,

decisiones, dudas, alegrías, sinsabores y soluciones finales que acaecen

en la vida de un grupo de jóvenes, cuyo centro de reunión se localiza en

un bar coronado con el nombre de nuestro satélite natural.

El relato sobre el que se sustenta la cinta está escrito al alimón por el

propio Gárate y Roberto Goñi, y juguetea en la línea fronteriza que separa

el territorio puramente sexual, del enclave donde se ubican sentimientos

algo más profundos.

De las tres historias que evolucionan en paralelo, cabría destacar la que

protagonizan Esther y Alberto, consecuencia sobre todo de la fuerza

interpretativa que Begoña Maestre y Alberto Jiménez, respectivamente,

inculcan a sus personajes.

Pero hay otros detalles interesantes en “Un año en La Luna” que han de

recalcarse, como pueden serlo las distintas epístolas dirigidas entre los

distintos personajes, el antiguo tocadiscos que pincha de forma reiterada

composiciones de Chopin o la siempre sugestiva tonada brasileña de

Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes, titulada “Insensatez” y cantada

por Maria Toledo.

Ciertamente, ha merecido la pena que Antonio Gárate haya tenido que

dejarse la piel para encontrar los apoyos necesarios que le permitieran que

su muy digna labor pudiera divulgarse (muchos otros, incluido el mismo

Orson Welles, se quedaron en el intento).

Es una lástima que sea así, pero es mucho más lamentable si se tienen en

cuenta algunos de los bodrios que suelen poblar la cartelera.

Alberto Alcázar

Puntuación

AlohaCriticón:
Usuarios:
[Total:0    Promedio:0/5]

Tú también puedes votar. Desliza el ratón por las estrellas verdes para dejar tu puntuación