• Por Antonio Méndez

animal collective merriweather post pavillion album cover portada discoAquí tenemos a los Animal Collective, un proyecto estadounidense de psicodelia y experimentación que se presume muy innovador pero lo único que hace es abigarrar y sobreproducir muchas influencias previas de mayor enfoque con tal de sonar artificiosamente original: Brian Wilson y sus Beach Boys (tanto de finales de los 60 como de comienzos de los 70), Curt Boettcher (en especial su etapa sunshine-dream-pop con Millennium y Sagittarius), el rock progresivo, el krautrock, los Beatles más lisérgico-experimentales, Cocteau Twins, el dance-pop de los 80, Mercury Rev, el ambient de Brian Eno, Spiritualized, Flaming Lips

Vamos a ver cómo suena este alabado “Merriweather Post Pavilion”.

“In The Flowers”. Se abre con un escenario entre espacial e industrial antes de revelar su esencia de pop psicodélico con cascadas de sintetizadores y una voz etérea con una melodía a lo Millennium de Boettcher (o a Mercury Rev) que nos evoca bailes escapistas en campos de flores. Posee momentos de real belleza, varianza en ritmos, delicadeza vocal… A pesar de su recarga y ensimismamiento resulta bastante disfrutable.

“My Girls” fue el primer single. El texto parece desear una vida sencilla familiar sin demasiados excesos materiales y la música cruza a Brian Wilson con el ambient y el dance-pop de los 80. Es bastante rutinaria y roza más el efecto soporífero que el letárgico que se pretende.

“Also Frightened” es un corte con adocenado ritmo de sintetizador y armonías vocales con lírica ensoñadora muy simple. Bastante peñazo en su concepto de composición pretenciosa de autoconsumo y ensimismamiento onanista esnob, algo muy alejado del espíritu que vio nacer el rock.

“Summertime Clothes” es un fuzz-dance-pop con ecos krautrock sobre paseos veraniegos. No carece de aciertos atmosféricos y melódicos.

Si en “My Girls” deseaban una vida sencilla familiar sin excesos materiales, en “Daily Routine” parecen aburrirse en su texto ya de tales estampas hogareñas y locales. Esta intrascendente canción si dicen que la están cantando los Shins o los Death Cab For Cutie te lo crees. Siguiente.

“Bluish” es un corte romántico con deseo de conquista amorosa. Aúna fragilidad y belleza, y su melodía gustará a los que lleven ya muchos años escuchando a Curt Boettcher o a los Beach Boys.

La masturbación parece ser el tema principal de “Guys Eyes”. Piensan en la moza (no se sabe si la de antes) y dale que te pego al manubrio (“need her… need her… need her”). Desahógate… Machachón texto con pretensiones hipnóticas y juegos vocales.

“Taste” es un corte dream pop sobreproducido que incluso posee trazos reggae, mientras que la psico-folk “Lion In A Coma” posee cierto aire oriental aportado por su orientación rítmica y “algo” que simula un arpa judía, cuyo sonido siempre aporta singularidad.

“No More Running” posee un tempo más lento dentro de una rutina que recicla sus influencias de pop psicodélico, vanguardista y dream pop de hace 40 años que algunos parecen haber descubierto anteayer, y “Brothersport” se inicia de forma jovial, casi en plan tonada de “Barrio Sésamo”, pero termina bordeando la autocomplacencia cansina.