• Por Antonio Méndez

budgie-squawk-albumCrítica

Además de su espléndida labor con Black Sabbath en sus primeros y magníficos discos, Rodger Bain fue esencial para el sonido del trío Budgie, un proyecto mucho menos conocido que el de Ozzy y compañía, pero de tanta calidad e intensidad en su sonido hard rock (y blues rock, y progresivo…) con una sensacional carrera discográfica durante la primera mitad de la década de los 70.

Bain les produjo sus dos primeros LPs, uno de ellos este “Squawk” (1972), pieza maestra dentro de un período extraordinario para la música rock.

El álbum se abre con “Whiskey River”… alguien llora, no sé, estoy muriendo, acuéstame… y comenzamos a vibrar con el riff guitarrero de Tony Bourge y la música potente, melódica, de base blues rock del trío galés. Un tema en medio tiempo muy Led Zeppelin, muy Deep Purple, con Burke Shelley gritando en su parte final al estilo Robert Plant.

budgie-foto-critica-album“Rocking Man” es un corte hard rock que podría sonar en un disco de la época de Black Sabbath… conozco el sentimiento, es como un sueño, deambulo como un vagabundo, vuelo para ver la luz… Ya asoman trazos progresivos con variantes de tempo en mezcla de estilos funk, hard rock, blues… La parte instrumental es sensacional, con Ray Phillips magnífico en la batería, Burke fenomenal en el bajo, qué podemos decir de Bourge en la guitarra. Pedazo de músicos.

La intensidad eléctrica de las dos primeras piezas se apacigua con “Rolling Home Again”, un bonito tema acústico, una delicia melódica con Burke Shelley en el órgano. Pensemos en el Paul McCartney del blanco de los Beatles, o en el Graham Nash de los primeros discos de Crosby, Stills & Nash…. vuelvo a casa, tengo que encontrar el lugar de donde vengo… no puedo esperar ni un minuto más.

Continuamos con sonido acústico con otra maravilla. “Make Me Happy”. Emotiva, evocativa balada con Burke utilizando el falsete y tocando el piano, Tony Bourge en punteos blues…

Vuelve la caña con “Hot As a Docker’s Armpit”… ella está tan caliente como la axila de un estibador… Hard rock progresivo de primer nivel con un ritmo moderado que se acelera a mitad de la pieza. Los riffs de Budgie son memorables. Espectacular Bourge. Es un lujo escuchar la intensa y virtuosa sinergia de estos grandes músicos y compositores.

En “Drustore Woman” Burke no necesita a ninguna farmacéutica, tampoco a una reina pirata. Es un blues rock un tanto monótono pero válido. A destacar el solo guitarrero blues sobre ritmo funk. El encadenado de “woman, woman” enlaza con “Bottled”, instrumental que prorroga el blues rock previo.

Ocho minutos de éxtasis rock progresivo con “Young Is a World”… psicodelia, blues rock, jazz rock… sentimiento, ensueño, evasión… ¡Qué temazo este corte! Frágil interpretación vocal de Shelley, ocupado también en el mellotron. La cumbre de “Squawk”.

“Stranded” es el fin. El riff es potente y su ritmo hard funk rock pegadizo con una fantástica combinación instrumental a mitad de pieza avivando el tempo. Se repite demasiado vocalmente, algo que mengua su mérito instrumental. A pesar de ello, es un notable cierre de un gran disco de Budgie, subestimado terceto que merece estar en lo más alto en la historia del rock.

Ir a la biografía AlohaCriticón de Budgie

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies de terceros para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies