• Por Antonio Méndez

cromagnon-orgasm-discosCrítica

Si hay un sello pionero en la música rock experimental ese es ESP-Disk, compañía underground, contracultural, creada en Nueva York en los comienzos de la década de los 60 por Bernard Stollman, interesado en grabar sonidos freak folk, folk rock, acid folk, free jazz, psicodélicos, rock vanguardista, collage… en donde tanto caben gritos como eructos.

Uno de los discos más experimentales del período (y de la historia del rock) es “Orgasm” (1969), el único LP grabado por un conjunto denominado Cromagnon que años después se reeditó como “Cave Rock”, el rock de las cavernas, buena definición del sonido de este grupo liderado por Austin Grasmere y Brian Elliot que contaron con la colaboración de Peter Bennett al bajo, Jimmy Bennett y Vinnie Howley a las guitarras, Mark Payuk, Gary Leslie o Sal Salgado en percusión y ruidos varios, sin contar a gente anónima que los Cromagnon invitaban a meter voces al tiempo de su grabación.

La canción más potable del álbum es “Caledonia”… intro con épicas trompetas medievales a lo Miklos Rozsa, transición con simulación de sintonización de radio, sonido de grillos, tambores retumbantes de batalla y… aparece una gaita… en un viaje lisérgico con intrigante texto de mitología-magia celta… un recién nacido, espacios brumosos, el sueño de una virgen… también tienen tiempo para referencias a la mitología egipcia… toth, isis… Todo vale en esta psicodelia folk experimental oscura, extraña, con gritos afónicos y arpa judía. Curiosa pieza.

La segunda “canción” del disco es “Ritual Feast Of The Libido”… Estamos ante un ritual de tortura…tres minutos berreando, un sacrificio con quema del protagonista en películas de Jesús Franco o Paul Naschy, la pretensión de un vómito, una posesión demoníaca, un coito catártico… Insoportable.

cromagnon-foto-grupo“Organic Sundown”, siete minutos noise folk ácidos con una percusión sinsentido y voces perturbadas.. es como si los hombres prehistóricos descubrieran que golpeando cosas se hace ruido… Unos quieren dormir, otros danzar. Colocón caótico en la caverna. Bostezo.

“Fantasy” posee una intro a capela con armonías vocales a lo Beach Boys… pa, pa, pa… Otro tema experimental que dura siete minutos. Risa floja… Los ácidos lisérgicos son así… perorata, un reloj de cuco… Enajenación mantra-nihilista con el tópico de pedir libertad… freedom for the man… Pues sí, mucha libertad.

Guitarra acústica en “Crow Of The Black Tree”… quieren puntear… Esta dura nueve minutos. Introducción baladera folk rock… El riff lo machacan y comienzan los berridos colocón. Las voces suenan como cánticos mantra de ritual ácido, como voces en una secta satánica estilo “The Wicker Man”. Delirio tan atmosférico como monótono.

Gallinas, monos… Ruidos animalescos en “Genitalia” con voz crooner. Es como si los Walker Brothers tocasen pop experimental en una selva.

No está mal la interesante atmósfera instrumental de “Toth, Scribe I”. Volvemos a la mitología egipcia con la evocación también de un espacio selvático nocturno repleto de bombas, de una excavación de máquinas petrolíferas, de viento huracanado, de un funeral vikingo. Son 10 minutos con destrucción proto-noise-industrial de envolvente sonido. También es muy monótona.

La última canción de “Orgasm”, “First World Of Bronze”, tiene un singular contrapunto con una retorcida guitarra lisérgica estilo Jimi Hendrix Experience y cantos gregorianos en tono oscuro. No es de lo peor encontrado en este disco ESP.

Cromagnon hacen de los Fugs carne de radiofórmula.

Puntuación

AlohaCriticón:
Usuarios:
[Total:2    Promedio:4/5]

Tú también puedes votar. Desliza el ratón por las estrellas verdes para dejar tu puntuación

Te puede interesar