• Por Antonio Méndez

franz ferdinand 2004 album cover portada album reviewCrítica

A este grupo, por el momento, no le interesan las baladas. En su álbum debut homónimo no hay descanso para el ritmo ni para el revival new wave/post-punk, con revisitación de los Talking Heads, Sparks, Duran Duran, Orange Juice o The Fall.

Crean adhesivas melodías y estribillos sin perder un sentido complejo de la instrumentación, música de afilada aristas y sonido compacto aunque un tanto repetitivo. No obstante tienen vivacidad, energía, estilo…

“Jacqueline” es una canción que se inicia con calma y apariencia acústica con reminiscencia de los Kinks antes de ser impulsada por guitarras nervudas, ritmos briosos y la afluencia usual de un hedonista estribillo.

“Tell Her Tonight” es otra pieza de elevado ritmo con resonancias de XTC, minimalismo lírico y pegadiza línea de guitarra.

“Take Me Out” es el single más popular del álbum y una estupenda canción con eficaz permuta en tempos en pos de combinar de manera eficaz cadencias de baile con el garage-rock y un comienzo guitarrero al más puro estilo mod que bien podrían tocar los Who o los Creation.

La diversidad de animosos ritmos y la creación de riffs guitarreros instantáneos se significa en “The Dark Of The Matinée”, otro aprovechable tema, ahora con aroma a Pulp, centrado en la búsqueda del escapismo en las sesiones cinematográficas de matiné.

“Auf Achse” es una canción iniciada con sosegado piano y un sintetizador buscando una atmósfera más melancólica y oscura sin perder su intensidad, en la que Kapranos adopta un registro más grave para interpretar con clase una reflexión sobre un amor no correspondido.

“Cheating On You” es un apañado corte garage/pop/punk sobre historias de cuernos.

Al comienzo de “This Fire” parecemos retornar a los 60 y escuchar las armonías de los Mojos para después cambiar de tempo y de nuevo abordar dinámicos ritmos en base a un riff de guitarra machacón mientras que un excitado Kapranos advierte que su fuego pasional está fuera de control y va a quemar la ciudad.

Todavía sin chamuscar pasamos a la sexualidad de “Darts Of Pleasure”, en donde incluso cantan en alemán; y al juego homoerótico de “Michael”, fenomenal y ambigua canción en la cual el vocalista quiere bailar con el tal Michael, un maromo vestido de cuero que danza la mar de sexy moviendo las caderas.

“Come On Home”, otro gran tema de buen trato melódico y enardecido ritmo de baile, aquí con el añadido del sonido de un típico teclado new wave, da paso a “40 FT”, el cierre del álbum. Iniciado con una guitarra sinuosa y un tempo inquietante que preludia un corte con ecos post-punk no demasiado brillante.

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