• Por Antonio Méndez

johnny-marr-fever-dreams-pts14Crítica

Tras editar dos EPs previos, Johnny Marr los recopiló junto a otros dos para completar este disco grande en cuarto partes, “Fever Dreams 1-4”, un álbum co-producido por Doviak con sonidos deudores de la new wave y el post-punk.

Se abre el LP (lo que fue también la apertura del primer EP) con “Spirit, Power And Soul”, sentimiento, misticismo de andar por casa, un momento para reflexión en un mundo que no funciona.
El tempo es rápido, nos lleva a ritmos melódicos y agitados de la nueva ola, al tecno pop bailable 80s, a los Human League, al eurodisco de Silent Circle.

De similar factura es “Receiver”.
Un pelín más oscuro el sonido con los acordes en la intro, el mismo tempo rápido, de pegadizo ritmo y estribillo, y un similar enfoque de baile con trazos glam y guitarreos post-punk, aquí con Johnny en plan sensual (muestra variados registros vocales a lo largo del LP) acorde al acercamiento…
Venid, recibid. Buscando arrumacos.




johnny-marr-fever-dreams-critica-reviewLa guitarra jangle, clave en su exbanda The Smiths, repica en “All These Days”.
Es una canción con Marr en expresión dulce, melódica, como un crooner glam sobre una atmósfera de melancolía post-punk con fondo potente guitarrero y sintetizadores.

“Ariel”, parece que inspirada por la escritora Sylvia Plath y por Syd Barrett, es otro corte muy new wave de estribillo directo, pegadizo.
Comienza casi como una canción para una película de James Bond y progresa como un tema a lo Duran Duran del año 1983.

El segundo EP (y segunda parte de este LP) comenzaba con “Lightning People”, con una intro con bajo dominante de Simone Marie Butler (de Primal Scream) junto al sintetizador en un psicopop con toques souleros.
Estupenda interpretación vocal de Marr con apoyo en coros de Meredith Sheldon.



“Hideaway Girl” mezcla el post-punk con el glam rock en un intenso sonido.
Destacada labor del batería Jack Mitchell.

También posee intensidad “Sensory Street”.
Paseos subterráneos con elementos dance post-punk, otra vez la percusión como instrumentación dominante y un coro fantasmagórico sobre una melodía que indaga en situaciones extrañas.
Le sobra un minuto.

“Tenement Time” es un corte power pop directo, simple, disfrutable, con toques glam rock T. Rex del “Metal Guru”.
Los teclados son de Jonny Greenwood, el miembro de Radiohead.

La tercera parte del álbum da inicio con “The Speed Of Love”, hechizo romántico en tempo lento, atmosférico.
Como un post-punk con aire lisérgico a lo The Psychedelic Furs.

“Night And Day” es una canción de sonido más luminoso, new wave.
Ritmo ágil, estupenda melodía y con la bajista Simone Marie Butler de nuevo brillando en modo Peter Hook.




En “Counter-Clock World”, Marr canta un texto sencillo con ritmo monótono, pero los arreglos son de interés al mezclar el power pop, el surf punk ramoniano, la new wave, una línea de guitarra psicodélica…

“Rubicon”, río famoso por el romano Julio César, se inicia con un parloteo sobre sintetizador, un tanto en plan sermón… no dejes que lo bueno se escape… antes de un crescendo que recuerda a Coldplay… todo llega…

“God’s Gift”, un medio tiempo sobre dudas, incredulidad, escepticismo… podría ser cantado junto a Blur.
Como en todas las piezas del álbum, el trabajo de arreglos es meritorio.

En el relleno “Ghoster” predica amor en un tono paranoico, de ilusión, de fantasmas, con bases funk.

Volvemos a vivos sonidos new wave con “The Whirl”, dinamismo, melodía, intensidad…
Entre A Flock Of Seagulls y los Cure.

Termina con “Human”.
Pieza sensible lenta con guitarra acústica, letra tópica de apoyo emocional en tiempos malos y un gran estribillo.
Lugares a los que ir. Paradas. Estacionamientos.