• Por Antonio Méndez

king-gizzard-sketches-of-brunswick-eastCrítica

Después de la abrasión prog-lisérgica de “Murder Of The Universe” (2017) o “Nonagon Infinity” (2016), los King Gizzard & The Lizard Wizard se tranquilizaron con esta grabación relajada realizada al alimón con los Mild High Club, un grupo psicodélico de Chicago.

Este LP, “Scenes Of Brunswick East”, devuelve a los australianos de Stu Mackenzie a expresiones dulces, sofisticadas; a escenarios luminosos, bucólicos, veraniegos… de “Paper Maché Dream Balloon” (2015), aquí encontrando la psicodelia con el jazz, el lounge, el funk, el sunshine pop… Todo muy 60’s, cercano a lo West Coast Pop Art Experimental Band, a Os Mutantes, a Free Design, a los Association

El disco se abre con una de las piezas instrumentales tituladas “Sketches Of Brunswick East”, con riffs recurrentes, uso del piano, flauta… Abre y cierra el álbum con un interludio central.

Ropa deshilachada, derrumbe de edificios en “Countdown”, preparación para el “día d” en tempo lento jazz funk con uso de vibráfono, guitarra wah wah, mellotron, piano eléctrico… Stu en plan susurro, frágil. Advertencias apocalípticas sin miedo.

Llega el “D-Day”, con vuelta a los microtonos del “Flying Microtonal Banana” (2017), una intro funk-vanguardista de “Tezeta”, canción pegadiza con voz principal de Joey Walker que nos reencuentra con el cyborg Han-Tyumi del anterior LP en un plausible pop vals, lounge luminoso, psicoprogresivo, que podrían grabar en el año 1968 los excelentes grupos West Coast Pop Art Experimental Band y Strawberry Alarm Clock.

Otro instrumental corto (poco más de 1 minuto) es “Cranes, Planes, Migraines”… Funk para sonar en una película blaxploitation.

king-gizzard-and-the-lizard-wizard-fotoStu ligando con una araña en “The Spider And Me”… reímos en libertad… Se lo pasan bien en un amor surrealista. Curiosa lisergia jazz.

Cook Craig es la voz líder del sunshine pop psicodélico “Dust To Dawn On Lygon Street”… hora de acostarse para los pájaros… Descripción nocturna con dulces juegos vocales, en donde tanto cabe un grillo como un perro. Notable. A lo Free Design, a lo Yellow Balloon, a lo Association, a lo Cowsills.

Más oscura es “The Book”, conjunción de psicodelia, prog rock y jazz latino en tono ominoso… todo el mundo va a morir… suicidio… desde el punto de vista de un fanático religioso de voz cavernosa en busca de purgas varias.

El instrumental más destacado del álbum es “A Journey To (S)Hell”, infierno o gasolina. Atmosférica, con efectos lisérgicos y un destacado bajo funk. Más instrumentales con “Rolling Stoned”, wah wah, flauta… elegante, cálido colocón rodante.

En “You Can Be Your Silhouette” vuelven los King Gizzard a influencias latinas con un melódico lounge, sofisticado jazz pop en donde suenan bongós y un guiro… tómate tu tiempo para limpiar las telarañas de tu mente. Podría sonar en la banda sonora de “El Guateque” de Blake Edwards.

Bien, bien. Soft rock psicodélico con influencias funk y jazz.