• Por Antonio Méndez

lord sitar album disco review cover portadaBajo este nombre bien clarificador, la EMI publicó en el año 1968 un disco homónimo easy listening, psicodélico y anónimo, rumoreándose, sin confirmarse, que había sido el miembro de los Beatles, George Harrison, sin duda el músico que más impulsó, influenciado por Ravi Shankar, los sonidos hindúes en la música rock, el intérprete de todos los temas del álbum, compuesto en su mayoría por versiones de conocidos temas de los Beatles, los Who, los Monkees e incluso el “Black Is Black”, popularizado en todo el mundo por los Bravos.

A pesar de que se pensó en Harrison, o en otros nombres como Harihar Rao o Chim Kotari, todo parece indicar que fue Big Jim Sullivan el encargado de tocar casi todos los instrumentos. Jim Sullivan era un experto músico de sesión, además de solista y productor, que trabajó con los Kinks o con los Herman’s Hermits.

El disco, producido y arreglado de manera espléndida por el musicólogo John Hawkins, es toda una rareza y un capricho lounge de la época. Pero un capricho muy pero que muy agradable con un recorrido en el que conocidas melodías y ritmos, ahora en versión instrumental, aparecen adornadas con el sonido característico del sitar con una esencia psicodélica, lounge, pop orquestal, confiriendo a los temas un animoso ritmo en todas las piezas.

lord sitar back cover contraportada discoEntre ellas maravillosas revisitaciones sitar-pop, grabadas en plena época psicodélica de finales del decenio de los 60, se encuentran temas de los Beatles (“I Am The Walrus”, “Blue Jay Way” o “Eleanor Rigby”), los Bee Gees (“Like Nobody Else”), los Who (con una soberbia adaptación del “I Can See For Miles”), los Seekers (con el tema escrito para ellos por Kim Fowley, “Emerald City”), los Monkees (con el “Daydream Believer” orientalizado), Edwin Hawkins (“Tomorrow’s People) o los Bravos (con una estupenda versión del conocido “Black Is Black”)

También recuperan John Hawkins y Jim Sullivan, en esta audición exótica y fascinante, el tema principal del musical “If I Were a Rich Man”, el cual, al igual que los otros, no desentonarían nada en la banda sonora de la comedia de Blake Edwards, “El Guateque”, con Peter Sellers dale que te pego al famoso instrumento indio.