• Por AlohaCriticón

Si Madonna quería hacer un disco de dance-pop un tanto decente con reminiscencias 70’s y 80’s, visto el penoso resultado, lo mejor que podía hacer era saquear doce samples y melodías de ABBA para adornar y aposentar todos sus temas y concederles así cierta gracia porque lo demás, al margen de la base rítmica y el tiruri-tiruri de los magníficos suecos (nórdicos imbatibles –de ahí su trascendencia pop en la historia de la música- en la creación melódica, el estribillo y el ritmo) es un infumable mejunje de tonadas de corte adolescente, con letras sin calado ni magnitud que serían salvables si las mismas viniesen (que no vienen) compensadas por creatividad en unas desaboridas melodías y estribillos, con ritmos iterativos que no terminan de excitar el cuerpo, y un híbrido sonoro realizado previamente con mayor enfoque.

La única composición escuchable del disco, bastante pretencioso además, es “Hung Up”, y eso se debe exclusivamente al sample del “Gimme Gimme Gimme” de ABBA. Lo demás, entre vocoder y vocoder, oferta tempos pachangueros bastante aburridos, loas a la ciudad de Nueva York, cuitas amorosas de reflexión de instituto, poliglotería varia, o parecidos al “I Feel Love” de Donna Summer/Moroder en la base rítmica de “Future Lovers”, o resonancias del “Popcorn” de Hot Butter en “Jump” (la pieza con la que da la vara la rana pelmazo esa de la tele que parece haber descubierto a la gente “con hiperpersonalidad” el mundo musical con temas que ya bailaba el personal hace treinta años bajo las bolas de espejos y sin espejar).

Lo lamentable del álbum, además de su contenido, es que Madonna, quien desde su posicionamiento como diva del pop de baile más comercial (con un concepto sonoro-estético-márketing que recae principalmente en manos de ávidos y astutos productores y representantes), grabó algunos temas apreciables que se han convertido en clásicos radiofónicos del género, y generó artistas bastante menores, como Kylie Minogue, Paula Abdul o Taylor Danne, por no hablar de la explosión futura del pop adolescente de Britney Spears y similares lolitas virginales con micrófono en boca, y ahora parece que es ella, rozando los cincuenta, quien es influenciada por las pautas más triviales-espinilleras de sus discípulas, principalmente la pequeñita Minogue.

Puntuación

AlohaCriticón:
Usuarios:
[Total:35    Promedio:3.5/5]

Tú también puedes votar. Desliza el ratón por las estrellas verdes para dejar tu puntuación

Te puede interesar