• Por Antonio Méndez

“Battle For The Sun” es el sexto disco en estudio de Placebo, el grupo inglés de Brian Molko que pretende sonar épico e intenso, con tonos sombríos, muros de guitarras distorsionadas, voces angustiosas-teatrales y sintetizadores, que combinan rasgos góticos y glam con estribillos arena rock y bases techno pop, mezclando la new wave y el David Bowie de los 70 con el metal, el grunge de Nirvana y el brit pop glamero tipo Suede. El resultado se revela sobreproducido, redudante y tópico en cuanto a trillada angustia reflexiva personal y tormenta emocional.

En “Kitty Litter” chispean los intensos riffs distorsionados con trémula voz mediante la cual Molko narra en tono sexy la cercanía a una buena moza, muy caliente ella, que baile y le pone… Necesita un cambio de piel a lo serpiente. Qué cosas.

“Ashtray Heart”, referencia clara al tema homónimo de Captain Beefheart contenido en su disco “Doc At The Radar Station”, contiene palabras en español (cenicero, mi corazón es cenicero) y el sonido alterna el pop rock radiofónico en medio tiempo con el rutinario emo rock.

El título homónimo el disco, “Battle For The Sun”, es de lo más salvable del álbum, por lo menos ofrece variantes rítmicas iniciadas con un tempo lento y guitarras a lo Television antes de un break de potentes guitarras metaleras y un incremento rítmico a partir de la segunda estrofa que enfatiza también la imaginería desde la frustración por una mala relación.

“For What It’s Worth”, canción que nada tiene que ver con el conocido clásico de los 60 de Buffalo Springfied, es un corte intenso, bailable, de efervescencia rítmica que podría surgir de una mezcla entre The Sounds con The Killers. Molko afirma en este tema que a nadie le importas cuando estás en el arroyo, no hay amantes ni hay amigos.

“Devil In The Details” es un ejercicio funcional emo-electrónica metalera, “Bright Lights” tiene fases funk dentro de un sonido de revival new wave/post punk, al igual que “The Never-Endind Why”.

Los sintetizadores brillan en “Speak In Tongues”, en donde pretende variar sus monótonos registros con uso de armonías vocales, el dance pop “Julien” tiene el suicidio en primer plano, y Lou Reed parece cantar “Happy You’re Gone”.

“Breathe Underwater” posee arreglos épicos con riff post-punk y“Come Undone” no es una versión de Duran Duran, sino una balada épica sobre pesar amoroso.

Puntuación

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