• Por Antonio Méndez

swans-to-be-kind-discoIniciados en los años 80 en la no wave, el rock industrial y el noise rock experimental, el grupo neoyorquino Swans retomó su larga trayectoria en el año 2010 cuando Michael Gira hizo renacer su banda para grabar ambiciosos discos que fusionan todas sus sonoridades en un conglomerado art rock experimental que a unos les parecerá insufrible en su iteración, nadería en textos, onanismo conceptual, autocomplacencia… y a otros les fascinará sus catarsis sónicas, sus mantras en tono oscuro y diversas texturas.

El doble álbum, larguísimo y con piezas muy extensas, repetitivas, produce ambos efectos. Se inicia con “Screen Shot”, ocho minutos de psicoblues paranoico con Gira en plan recitador y St. Vincent acompañando… amar ahora, respirar ahora, sin miedo, sin muerte… Le sobran minutos y abstracción atmosférica con ambiciones hipnóticas.

Más de 12 minutos dura “Just A Little Boy (For Chester Burnett)”, canción dedicada al bluesman Howlin’ Wolf… Soy un niño pequeño, no un hombre, un muchacho que duerme en el vientre de una mujer, de un hombre, de todo el que se le ponga por delante… Refugio metafórico con voz narcotizada, como de predicador borracho en un cruce entre blues, lisergia con risas dementes y rock progresivo tipo Pink Floyd. No está nada mal este tema aunque puede que llegue a dormir a varios.

“A Little God In My Hands” son siete minutos de chorradas líricas… corderitos rosas, pensamiento universal… pero instrumentalmente es un grato tempo letárgico funk rock, ráfagas noise y coros cánticos de religiosos enajenados.

Más de media hora es lo que dura la pieza experimental “Bring The Sun/Toussaint L’Ouverture”, con textos revolucionarios liberales en francés y algunas frases en español… sangre es vida, es amor, amor de Dios… Catarsis noise rock con ardiente, lacerante instrumentación en progreso de cántico tribal en una especie de banda sonora psico-hippie en Haití para un biopic de Touissant Louverture. Uno de los mejores, y más intensos, momentos de este sobrevalorado disco.

swans-to-be-kind-criticaFollan, aman, olvidan… Tabla de verbos en “Some Things We Do”, mantra sermón folk con cuerdas de Julia Kent bastante insoportable por su monotonía.

“She Love Us!” es un corte notable con 17 minutos de purga sónica-sexual en mezcla noise experimental punk.

En “Kirsten Supine” se acuerda de Kirsten Dunst en la película “Melancolía” de Lars von Trier con pose crooner en una pieza, más melódica de lo que es habitual en este proyecto, con fundamentos ambient post-punk.

Ladrones medioambientales en “Oxygen”, casi ocho minutos de abrasión convulsiva noise rock continuados por “Nathalie Neal”, canción sobre amor y odio que continúa la fórmula “post-rock” en donde cabe cualquier cosa. Fin de “To Be Kind” con “To Be Kind”, tema con aburrido inicio baladero antes de una previsible explosión noise. A ratos cargante, a ratos interesante.

Puntuación

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