• Por Javier Platas

Crítica

Cuando los Kinks grabaron su álbum de presentación en el año 1964, Ray Davies todavía no había adquirido la destreza y la confianza necesaria como compositor.

De hecho solo el megaéxito “You Really Got Me” (con uno de los riffs de guitarra más imitados de la historia del rock) y “Stop Your Sobbin'” reflejan el verdadero talento de Davies, con su aguda ironía social que asomaría brillantemente en futuros trabajos del grupo.

A los dos temas citados le añadimos versiones poco destacadas (impuestas por el productor Shel Talmy) de canciones originales de Bo Diddley (“Cadillac”), Don Covay (“Long tall shorty”), Chuck Berry (“Beautiful Delilah” y “Too Much Monkey Business”), Slim Harpo (“Got Live If You Want It”, pieza escogida también por los Who cuando todavía se hacían llamar High Numbers para su primer sencillo con el rebautizado título de “I’m Te Face”), y un par de piezas tradicionales de folk americano arregladas por Talmy (“Bald Headed Woman”, donde colaboran las futuras estrellas del rock Jon Lord y Jimmy Page, y “I’ve Benn Driving On Bald Mountain”) el resultado es un flojo debut (aunque “You Really Got Me” ya vale por un álbum completo de otros), sólo aconsejable para los más acérrimos seguidores del mítico cuarteto londinense.

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