• Por Antonio Méndez

the-new-pornographers-whiteout-conditionsCrítica

A. C. Newman, sin las presencias de Dan Bejar y Kurt Dahle, grabó con sus New Pornographers el séptimo disco en estudio del grupo canadiense en el que muestra influencias new wave sin olvidar sus bases power pop.

Neko Case canta en “Play Money”… solo toco por dinero, cariño… medio tiempo con vocoder, percusión latina, juegos vocales… Un pop bastante pesado, olvidable.

Mejor es “Whiteout Conditions”, la canción que titula el álbum… cada mañana estoy demasiado enfermo para conducir… una metáfora presunta sobre depresión cantada por el propio autor, Newman, con buen apoyo vocal en el puente y en el estribillo de Kathryn Calder y Neko Case. Suena como si Franz Ferdinand colaborasen con New Order.

Y mucho mejor es la pieza rítmica “High Ticket Attractions”, uno de los mejores cortes del disco. A. C. canta a dúo con Kathryn Calder sobre políticas que llenan de mierda el imperio de la ley… la Constitución es papel mojado… Pegadizo power pop con influencias de los Pixies más melódicos. Como si Frank Black cantase con los Cars.

Tampoco está mal el revival ochentero (new wave/dance pop) “This Is The World Of The Theatre”… mundo de teatreros, de engañabobos… de nuevo con Neko en la voz líder. La melodía se enaltece en el puente y en el estribillo.

“Darling Shade” está cantada por Kathryn Calder… Ecos angulares post-punk/new wave con sintetizadores burbujeantes y un pegadizo riff de bajo funk.

El insomnio de la pasable “Second Sleep” posee un ambicioso juego vocal con destacado trabajo en la persecución.

Con “Colosseums” llegamos a otro de los momentos más destacados del álbum… no escuches cuando hablen los tontos… Mezcla satisfactoria entre los Pixies y los B-52’s.

No pudimos encontrar una salida cuando estuvos aquí la primera vez, muchas minas alrededor, las dejamos atrás… “We’ve Been Here Before” es una balada con sonidos al revés en ambiente espacial, psicodélico. Arreglos más pretenciosos para una pieza indiferente.

También es ambiciosa “Juke”, pop experimental que en partes suena a los Oasis más psicodélicos haciendo hip hop. Aburre.

Interesantes arreglos vocales en “Clockwise”, un escuchable reflejo de nueva ola con trazos lisérgicos.

Fin con “Avalanche Alley”, buen corte power pop cantado por Newman que podría colarse en algún disco de los Posies o Nada Surf.