• Por Javier Platas

the-shins-heartworm-discosCrítica

Tras sorprender gratamente con sus dos primeros discos y decepcionar con los dos siguientes, James Mercer regresa al frente de The Shins con “Heartworms” (2017), un quinto álbum que recupera en cierta medida el alto nivel compositivo mostrado en sus inicios.

Aún así no es comparable a sus mejores obras, pero sí proporciona una agradable escucha en la que el oyente puede disfrutar de la exquisitez melódica de su autor en magníficas composiciones pop con sonidos psicodélicos, power pop, new wave o incluso country-folk, como sucede en “Mildenhall”, un tema que nos retrotrae a aquel “New Slang” aparecido en su notable debut “Oh Inverted World” (2001).

También destacan “Name For You” y su inmediatez pop; “Fantasy Island” con sus pomposos arreglos y su atmósfera lisérgica; el dinamismo rítmico con influencias de Weezer encontrado en “Half a Million”; o la propia “Heartworms”, una delicia de impecable melodía que demuestra que Mercer todavía conserva gran parte de ese talento con el que deslumbró a muchos aficionados a principios del siglo XXI.

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