• Por Antonio Méndez

vampire-weekend-modern-vampires-of-the-cityCrítica

El tercer disco del grupo Vampire Weekend, producido como los dos anteriores por el multi-instrumentista de la banda Rostam Batmanglij, es un álbum que, de forma más satisfactoria en previas entregas, reúne sus influencias art pop, folk, pop barroco o soft rock.

El cantante Ezra Koenig muestra decepción vital en un tono melancólico a lo Shins o Death Cab For Cutie en la pieza lenta “Obvious Bycicle”, templada apertura pop con trazos folk y gospel que muestra las ínfulas líricas de este conjunto y la ambición en los arreglos.

La cancioncilla “Unbelievers” es un corte con dudas espirituales a ritmo ligero que copula a los Arcade Fire con Paul Simon. Ritmo cabalgante en la percusión de Chris Tomson, órgano de Batmanglij y piano de Koenig.

“Step” es un grato tema de pop barroco con clavicordio. Una pena que su originalidad instrumental sea 0, ya que calca a la fenomenal banda griega art pop y prog rock 60’s Aphrodite’s Child (con Vangelis y Demis Roussos) adaptando al pop el canon clásico de Pachelbel.

“Diane Young” es una canción bubblegum-rockabilly con tontos efectos vocales. Se presume experimental mientras juega con el título diane/dying… “Morir joven”.

vampire-weekend-foto-albumPotente percusión y órgano en “Don’t Lie”, indiferente soft pop con arreglos de cuerdas.

La balada “Hannah Hunt” es una “road song” con toques tribales y expresión dulce que anima su tempo en la parte final. Tan indiferente como la anterior.

Pretenciosa mezcla en los arreglos de “Everlasting Arms”, con violines, ritmos étnicos e influencias gospel.

“Finger Back” es un rítmico corte garajero-jaranero. Un relleno para mostrar la apariencia más rock del grupo.

La parte final del disco es lo mejor y más interesante de este álbum. “Worship You” mezcla con energía, con urgencia, el folk con la psicodelia, el rap y la marcha militar. No quedaría mal en un disco de los citados Arcade Fire. Buen tema.

Tampoco está nada mal “Ya Hey”, medio tiempo con comentarios hacia Dios (“Ya Hey” como Yavé) con una atractiva amalgama de art pop con elementos barrocos, funk y folk.

Otro corte de valía es “Hudson”, con complejos arreglos bien compactados (electrónica, coros espectrales, aportes barrocos, ecos de las bandas sonoras del giallo, art pop, dream pop, marcha militar…).

El final es “Young Lion”, corta despedida con piano… “you take your time, young lion”… Este álbum es lo mejor que ha grabado hasta la fecha esta banda de Nueva York.