• Por AlohaCriticón

Una de las grandes figuras del soul en toda su historia. De interpretación imperativa y pasional, Wilson Pickett es paradigma del Southern Soul y del sello Stax, logrando un enorme éxito con sus fibrosas ejecuciones de éxitos-himnos inmortales como “In the midnight hour”, co-escrito junto a su amigo y excelente instrumentista, Steve Cropper, o “Land of 1000 Dances”, tema del gran Fats Domino.

Wilson Pickett nació el 18 de marzo de 1941 en Prattville, una localidad de Alabama (Estados Unidos). Desde su niñez cantó en todo tipo de contexto, ya fuesen iglesias, reuniones familiares o en las propias calles de Detroit, ciudad a la que se había trasladado en su adolescencia.

Comenzó su carrera profesional a finales de los 50 con el grupo de gospel The Violinaires, pasando después, en 1959, a ejercer como vocalista en The Falcons, consiguiendo el éxito con “I found a love” (número 6 en 1962).

En The Falcons también se encontraban otros de los nombres importantes del soul como Eddie Floyd y Sir Mack Rice.

En 1962, y acompañado por las Supremes, Wilson Pickett grabó algunas canciones, como “Let me be your boy”, aparecida en el sello Correct-Tone.

También colaboró con Lloyd Price en varios temas, entre ellos “If you need me” o “It’s too late”.

Al año siguiente pasó por los Spirituals antes de que en 1964 logró fichar por Atlantic, editando en Stax sus mejores temas.

Debutó en Atlantic con “I’m Gonna Cry”, y consiguió el éxito con su tercer single, “In The Midnight Hour”, canción, conceptuada simplemente para el baile y compuesta por Wilson junto al guitarrista Cropper bajo producción de Jerry Wexler, se convirtió en un gigantesco triunfo comercial, en donde la fuerza vocal de Pickett e instrumental de los músicos participantes brillaban en su esplendor.

Posteriormente, durante toda la década de los 60, publicó otros temas vibrantes como “634-5789”, compuesta entre Eddie Floyd y Steve Cropper, la citada “Land of 1000 Dances”, “Mustang Sally”, escrita por Sir Mack Rice, o “Funky Broadway”, estupenda adaptación del tema de los Dyke & The Blazers.

Incluso Pickett se marcó una espléndida y sudorosa versión del “Hey Jude” de los Beatles y logró un éxito con una adaptación del clásico de los Archies “Sugar Sugar”.

Al margen de ello grabó con Kenny Gamble y Leon Huff canciones como “Engine number 9”, o con Bobby Womack “I’m in love” o “I’m a midnight mover”.

A comienzos de los 70 sus éxitos comerciales comenzaron a disminuir, hecho que le confinó principalmente a sus enérgicas interpretaciones encima de los escenarios y a grabar en su propio sello, Wicked Label.

En el año 1991 ingresó en el Rock and Roll Hall of Fame.