• Por AlohaCriticón

Quien hace mal, mal recibe. Esta es una de las verdades más antiguas.

Es una ley: sufrir para comprender.

No es sabio el que sabe muchas cosas sino el que sabe cosas útiles.

El hombre de talento es aquel que lo sabe todo por instinto.

Ni aún permaneciendo sentado el hombre junto al fuego de su hogar puede escapar a la sentencia de su destino.

Es una especie de enfermedad natural de los poderosos no poder fiarse de los amigos.

Lo que deba de ser, será.

El espíritu en el sueño tiene claras visiones.

Es una gran felicidad ver a nuestros hijos alrededor de nosotros; pero de esta buena fortuna nacen las mayores amarguras del hombre.

Toda el agua de los ríos no sería suficiente para lavar la mano ensangrentada de un homicida.

La mayor parte de los hombres, falseando la verdad, quieren aparentar ser mejores.

Lo mejor para el sabio es no parecerlo.

Pocos hombres tienen la fuerza de carácter suficiente para alegrase del éxito de un amigo sin sentir cierta envidia.

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