 |
CONVERSACIONES CON MI JARDINERO (2007)
Dirección: Jean Becker.
Intérpretes: Daniel Auteuil, Jean-Pierre Darroussin, Fanny Cottençon, Alexia Barlier.

  
Una vez fallecidos sus padres, un pintor (Daniel Auteuil) afincado en París
decide regresar a la casa de aquéllos, vivienda enclavada en el lugar donde
pasó su infancia y juventud.
La necesidad de adecentar el terreno que circunda la residencia, le hará
contratar a un jardinero (Jean-Pierre Darrousin) con el que le une una
antigua camaradería escolar.
|
"Conversaciones con mi jardinero", adaptación cinematográfica de la novela
de Henri Cueco, es otro interesante título a sumar en la carrera del
parisino Jean Becker, hijo de su famoso padre.
Sin llegar a la altura artística del gran Jacques, pero sin desmerecer en
absoluto sus distintos trabajos, Becker júnior ha heredado, sin duda alguna,
cierto talento de su progenitor. |  |
El buen gusto en la narración sobria de una historia, es parte de esa huella
genética que el ascendiente ha dejado marcada en la creatividad de su ya
maduro chiquillo.
En "Conversaciones con mi jardinero" Becker vuelve al clima bucólico,
pastoril y rural que ya exhibiera en "La fortuna de vivir" (1998), para
plasmar en la pantalla el reencuentro, al cabo de los años, de dos
compañeros de colegio de distinta extracción social que retoman casualmente
una amistad cimentada en la común nobleza de ambos, a pesar de las dispares
experiencias y profesiones de los protagonistas.
 | Encabezando el reparto, Daniel Auteuil y Jean-Pierre Darrousin, Pincel y
Hortelano, respectivamente, simpáticos motes que se otorgan los personajes,
se dan perfectamente la réplica, no teniendo cabida en ningún momento el tan
manido y, poco acertado término de duelo interpretativo, ya que si algo se
puede sacar en claro de las inmortales escenificaciones duales masculinas de
la historia del cine (Olivier y Caine; Redford y Newman; o Matthau y
Lemmon), es la supervivencia de los contendientes a través de la memoria
cinéfila en la que queda la impronta del chispazo provocado por dichos
encontronazos. |
El preciosista "Concierto para clarinete" de Mozart pone el broche final a
una cinta que, con un poco menos de ternura, hubiera ganado en altura.
Alberto Alcázar
© Aloha Criticón. Todos los derechos reservados.
|