• Por AlohaCriticón

STAR TREK 2: LA IRA DE KHAN (1982)

Dirección: Nicholas Meyer.

Intérpretes: William Shatner, Ricardo Montalban, Leonard Nimoy, DeForest Kelley.

En el siglo XXIII (Fecha Estelar: 8130.4) la nave espacial de la Federación de Planetas Unidos U.S.S. Enterprise se encuentra realizando unas maniobras rutinarias con unos cadetes y el almirante James T. Kirk (William Shatner), quien acepta con resignación la situación de que esta puede ser su última misión espacial en su carrera.

Mientras tanto inesperadamente Kirk recibe una sospechosa transmisión desde la estación espacial Regula 1 que le obliga a dirigirse hasta allí por orden del mando de la Flota Estelar, con el objetivo de reencontrase con un viejo enemigo creado por la ingeniería genética del siglo XX, Khan (Ricardo Montalban), quien ha robado una nave de la Flota Estelar incluyendo un importante dispositivo de un proyecto de alto secreto conocido como Génesis, el cual en sus manos puede llegar a ser un arma devastadora de inimaginables consecuencias.

Segunda película de la famosa saga de ciencia-ficción creada por Gene Roddenberry y secuela directa del episodio Nº 24 de la primera temporada de la famosa serie de televisión “Star Trek” (1966-69) titulado “Semilla Espacial”, en la cual uno de los villanos más populares y conocidos por los trekkies, Khan Noonian Singh, interpretado en su momento magistralmente por el actor mexicano Ricardo Montalban, quien volvió a asumir de nuevo el papel del malvado criminal genético surgido de las Guerras Eugénicas de finales del siglo XX en el año 1996 (quince años después de esta producción) bajo la dirección del siempre interesante Nicholas Meyer.

Harve Bennett, un importante productor de televisión, asumió el control de esta saga en esta secuela y en otras tres películas más. Debido a que el presupuesto se redujo de manera considerable para esta entrega se hizo uso del metraje sobrante de la primera película, reciclándose también parte de los decorados utilizados, hecho habitual en las sucesivas entregas y en las nuevas series de televisión durante las décadas de los años 80 y 90.

En esta película Meyer demuestra hacer buen uso de su prodigiosa inteligencia para desarrollar aún más y de manera más profunda e introspectiva a los personajes, utilizando para ello referencias literarias de obras clásicas como “Historia de dos cuidades”, en el caso de un envejecido Kirk que colecciona toda clase de reliquias como regalo de cumpleaños que Spock le hace al almirante en persona y mucho más compleja en Khan con “Moby Dick”,”El rey Lear” y “El paraíso perdido”, ejemplares hallados dentro de los restos de su antigua y abandonada nave, el Bahia Botánica, dada su obsesión por la venganza que él siente hacia Kirk.

No sólo cabe destacar la gran importancia que tuvo el filme dentro del mundo de Star Trek. También lo fue para todos los aficionados de la serie incluyendo a los más puritanos ya que se incidía de manera muy acertada en el espíritu de la serie en todo lo referente a las aventuras, la acción y el drama que experimenta los personajes, acompañado de un importante despliegue de medios sin tener que recurrir a las tendencias filosóficas y un tanto religiosas que aparecían en la primera entrega.

El éxito de la película estuvo a punto de acabar en un fracaso de taquilla y en un rechazo total que hubiera supuesto el final de todo un mito, ya que cuando los trekkies se enteraron de que el personaje de Spock moría en esta entrega a través de una filtración del guión, comenzaron a enviar miles de cartas incluyendo algunas amenazas.

Meyer resolvió el problema de manera magistral en la secuencia inicial donde los cadetes estaban realizando una simulación y Spock “moría” al ser atacados por los Klingons con lo cual el espectador creía que el mal momento ya había pasado y disfrutaba del resto de la película sin pensar más en el tema hasta el final, cuando en una secuencia crucial se sacrifica en la sala de máquinas manipulando el reactor para salvar a la Enterprise de la onda expansiva del torpedo Génesis que Khan ha activado para destruir a Kirk.

Con todo ello y mucho más esta secuela es toda una obra maestra llena de grandes e inspirados momentos, maravillosos y dramáticos, como la muerte de Spock y su posterior funeral al estilo naval, de espectaculares efectos especiales obra de Industrial Light & Magic, de una portentosa y emotiva banda sonora de James Horner, y de un espectacular diseño de vestuario obra de Robert Flecther, diseñador de los uniformes que lucen nuestros protagonistas y el resto de la flota estelar que acabarían siendo reutilizados en las siguientes entregas cinematográficas de la saga original.

Una película sumamente recomendable para todos los que quieran arender más acerca de Star Trek.Rostov

Puntuación

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