• Por AlohaCriticón

antony hegarty

Antony Hegarty nació en Inglaterra pero se crió en los Estados Unidos, concretamente en California antes de su traslado a Nueva York.

En su ubicación norteamericana no se olvidó de sus raíces británicas y moldeó parte de su futura expresión melodramática y ambigüedad sexual fijándose en el pop nuevaolero que se escuchaba en el Reino Unido de comienzos de los años 80, en especial Boy George y sus Culture Club.

También entre sus favoritos del período se encontraban los Soft Cell de Marc Almond y el dúo techno-pop Yazoo.

En los años 90 Antony creó Blacklips, un proyecto con el que no tuvo demasiada fortuna, y a finales del decenio consiguió llamar la atención de David Tibet, el miembro de los Current 93 que editó su primer álbum en el sello independiente Durtro, “Antony And The Johnsons” (1998), un disco que incluía el single “Cripple And The Starfish” y que mostraba el estilo de su cantautor con una melodramática, sosegada, introspectiva y preciosista mezcla de cabaret, pop barroco, música clásica, jazz y soul.

Para acompañar sus textos y melodías, Antony, también productor e intérprete de piano además de cantante, se hizo acompañar en este trabajo de músicos como el batería Todd Cohen, las violinistas Liz Maranville y Cady Finlayson, la cellista Victoria Leavitt o la flautista Marian Davenport.

Este primer álbum fue reeditado en el año 2000 y en el 2008 por Secretly Canadian, una compañía discográfica estadounidense que fichó a Hegarty cuando éste amplió su mercado al recibir alabanzas del mismísimo Lou Reed, quien le propuso colaborar vocalmente en un par de sus discos y lanzó mediáticamente al británico.

El segundo álbum de Antony And The Johnsons fue “I Am A Bird Now” (2005), un disco que contó con las colaboraciones de Boy George, Devendra Banhart, Rufus Wainwright y el popio Lou Reed.

La portada era una foto de Candy Darling, transexual amiga de Lou Reed y de Andy Warhol en la época del Nueva York de los años 60 y 70.

Este disco se convirtió en un éxito internacional y lanzó definitivamente a su autor de afectada y muy reiterativa expresión sonora, bastante promocionado por su androginia y el toque “arty” que aporta a sus grabaciones, que aquí contó con la aportación instrumental de la viola de Joan Wasser, los arreglos de cuerda de Julia Kent y Maxim Moston, y, entre otros músicos, de los arreglos de viento de Doug Wieselman.

Su tercer disco grande fue “The Crying Light” (2009), un álbum presentado con el single “Epilepsy Is Dancing”. Un año después apareció “Swanlights” (2010) y más tarde publicó el disco en directo “Cut The World” (2012).

Comentarios De Discos

The Crying Light (2009)

Críticas Flash

Swanlights (2010)

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